Pero existe una trampa: porque los descuentos salariales -según se trate de un percance o una enfermedad- serán mucho mayores. “La reforma propone … aplicar es(os) porcentaje(s) únicamente sobre el Salario Básico de Convenio, excluyendo variables, horas extras, viáticos y premios”. (Ámbito Financiero, 17.2) De ese modo, lo que se presenta como el pago de un 75% del salario puede transformarse en un 40%, según resulte la diferencia entre el salario básico y el de bolsillo.
Presentar a la enfermedad de un trabajador como un hecho “privado” o “ajeno a la empresa” es una tropelía. Para quien trabaja en una fábrica o en un hospital entre la tercera parte y la mitad del día, y despliega allí el 80% de sus energías físicas y mentales, ninguna enfermedad es ajena al trabajo. Convertir al deterioro físico de un trabajador en un “asunto privado” desconoce el carácter social de la explotación de la clase obrera. La clase capitalista deja de hacerse cargo del de pago de una parte del valor de la fuerza de trabajo, que no puede escindirse entre el tiempo de desgaste activo y el que no lo es. El descuento del salario, por motivos de enfermedades y accidentes, empujará a los trabajadores al regreso prematuro al trabajo. Por lo tanto, el régimen negrero que se quiere aprobar convertirá a los lugares de trabajo en potenciales focos infecciosos y, naturalmente, expondrá al trabajador lesionado -y todavía no recuperado- a mayores accidentes laborales.
Bullrich y Milei, insistimos, no han “resignado” esta disposición brutal. Están maniobrando para salvarla.
La CGT ha convocado a un paro de 24 horas para la fecha del tratamiento del proyecto en Diputados, o sea para el hecho consumado, como ya ha ocurrido con la negligencia a enfrentar el tratamiento en el Senado. La burocracia de la UTA ha anunciado una adhesión condicionada, para extorsionar la carta de los subsidios en favor de sus patronales. Impulsemos un paro de 48 horas, que arranque antes del tratamiento en Diputados, que sea activo y preparatorio de una huelga general indefinida hasta la derrota de la ley.
Marcelo Ramal
17/02/2026

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