miércoles, 6 de octubre de 2010

La Derecha no tiene autoridad moral para protestar por el caso Apablaza


“ES UNA PAYASADA”… de esa forma, directa y franca, se refirió el Canciller de la República Argentina, Héctor Timerman, a las torpes y deshuesadas declaraciones del ‘último lingera' pinochetista y primer bufón del parlamento, el muy UDI senador Andrés Chadwick, respecto de la decisión del gobierno argentino encabezado por la señora Cristina Fernández en relación al ya mediático ‘caso Apablaza’.
Al respecto, el Canciller Timerman calificó de payasada los argumentos que expresaron algunos legisladores chilenos por la decisión del Gobierno argentino de otorgarle refugio al ex líder del FPMR, imputado por el crimen del senador Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards.
"No conozco al senador, nunca escuché hablar de este señor, lo que dice es una payasada, es tan ridículo que me cuesta comentarlo", indicó el canciller en referencia a los dichos del senador Andrés Chadwick.
Aprovecho estas líneas para informarle al Canciller del país hermano que nosotros, acá en la Región del Libertador, tampoco conocemos al señor Chadwick, ya que si bien él resultó electo para representarnos en el poder Legislativo, muy, pero muy de tarde en tarde aparece por estos rumbos, y cuando decide apersonarse lo hace solamente para asistir a algún almuerzo campestre ofrecido por sus parientes exportadores frutícolas de la zona, como la familia Achurra, la familia Vial o alguna sociedad empresarial de fuerte poder económico, tal cual es AGROSUPER cuya voluminosa riqueza mantiene mareados, incluso, a ex ‘revolucionarios’ que ahora ofician de progresistas reconvertidos a la fe neoliberal. ¡¡Uno de ellos es nuestro desconocido y ‘missing’ senador Chadwick, otrora dirigente universitario del MAPU en su lejana juventud, y que ahora protesta contra Argentina!!
Qué fácilmente olvida la derecha chilena lo que en el pasado cercano apoyó, justificó e incluso exigió, como fue lo acaecido durante los 17 años de dictadura con miles de chilenos torturados, exiliados, despedidos de sus trabajos, expulsados de las universidades y, en muchos casos, asesinados a mansalva, con el beneplácito (e incluso el aplauso) de esa misma derecha que hoy patalea cínicamente por el asunto Apablaza, ya que –para ser asertivos y francos- la figura de Jaime Guzmán le interesa sólo en la medida que ella asegure a los vástagos del pinochetismo algunos votos extras en las elecciones.
Así como a la derecha no se le mueve un músculo cuando los chilenos recuerdan al Presidente Allende, de la misma forma, a muchos compatriotas (me incluyo) tampoco se les mueve un bendito pelo al momento de recordar el asesinato del misógino fascista apellidado Guzmán, responsable, entre muchos otros delitos políticos, no sólo de la horrorosa Constitución del ’80 sino, además, de la traición sin nombre que el gobierno de Pinochet cometió contra Argentina durante la guerra de las Malvinas, escupiendo sin asco ni ambages sobre la unidad latinoamericana. ¿Y los derechistas deseaban que Argentina ‘castigara’, precisamente, al chileno que coadyuvó a eliminar a uno de los principales traidores anti argentino, como Jaime Guzmán? Hay que ser muy iluso, o muy cara pétrea. ¿Verdad, Chadwick?
Por si alguien nunca logró enterarse, me permito recordar que los hechores del fatal atentado fueron Mauricio Hernández Norambuena (‘Comandante Ramiro’) y Ricardo Palma Salamanca (‘el Negro’), ambos militantes del FPMR, quienes asegurarían años más tarde que la acción realizada por ellos tenía como objetivo “ajusticiar al principal responsable del golpe de estado y posterior saga de torturas, detenciones y asesinatos cometidos por el gobierno militar”.
Entre las numerosas acciones en que participó el ‘Comandante Ramiro’, según distintos medios de comunicación, habría que incluir: el atentado contra el dictador Augusto Pinochet (Septiembre de 1986); el asesinato del ex director de la Dirección de Comunicación de Carabineros (Dicomcar), el coronel de Carabineros Luis Fontaine; el asalto al retén de Los Queñes (1988) y el homicidio del ex agente de seguridad Roberto Fuentes Morrison, conocido como ‘el Wally’, torturador de hombres y mujeres durante la dictadura.
Detenido en 1993, Mauricio Hernández fue condenado en Chile a dos cadenas perpetuas por su responsabilidad intelectual en acciones del FPMR de comienzo de los años ‘90.
El 30 de diciembre de 1996 a las 15:45 horas, a través de un operativo que implicó el uso de un helicóptero, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez rescató a Hernández junto a Apablaza y a otros dos miembros de la organización desde la Cárcel de Máxima Seguridad de Santiago. El escape de Apablaza, Hernández y los demás rodriguistas hizo hablar al mundo entero de una fuga "cinematográfica".
En febrero del 2002 Hernández Norambuena fue detenido en Sao Paulo (Brasil) y se le condenó a 30 años de cárcel por el secuestro del publicista Washington Olivetto.
Pero, el FPMR no era la única organización que deseaba terminar con la carrera política del senador Jaime Guzmán, pues años antes, desde el interior del propio gobierno militar, el entonces coronel Manuel Contreras (el ‘Mamo’), director de la DINA, pretendía algo similar…aunque por razones distintas a las que motivaron a los ‘rodriguistas’ para abatirlo a tiros en una encerrona mortal.
Es conveniente recordar también que Mónica Madariaga, en el año 1997, afirmó que"Jaime Guzmán daba clases y charlas de instrucción política en la ex Colonia Dignidad a dirigentes de la UDI, entre ellos Pablo Longueira, Luis Cordero y el propio Chadwick.. Estos miembros de la UDI eran adoctrinados en ese lugar, ahí se les formó políticamente. Jaime Guzmán los instruía y les daba charlas, lo hacía al estilo platónico, se paseaba por los campos dictando clases. Todos ellos sacaron un gran provecho de Colonia Dignidad, según aseguró quien fuera ministra de justicia durante el régimen militar.
Por todo ello, bueno es consultarle a ciertos derechistas, como Chadwick, Coloma, Melero, Moreira, Hernán Larraín y otros de similar epidermis, por qué nada dijeron ni protestaron cuando, por ejemplo, el gobierno de Paraguay –dirigido por el fascista Stroessner- negó autorizar la extradición del general Roberto Viaux Marambio y de Juan Bulnes Ossa, cerebro y ejecutor, respectivamente, del asesinato del General René Schneider.
Y para qué referirnos a la negativa determinada por la Corte Suprema chilena, siguiendo las ‘instrucciones’ de la derecha gobernante en aquella época, respecto de la solicitud de extradición oficializada por los gobiernos de Alemania Federal y de Israel para llevar al coronel nazi Walter Rauff –responsable del asesinato de miles de judíos, italianos y gitanos, durante la segunda guerra mundial- a juicio.
¿Y de la defensa a ultranza que dirigentes derechistas, como Hernán Larraín, Iván Moreira, José Piñera, Jovino Novoa y otros más, realizaron con dientes y muelas en favor de la nefasta Colonia Dignidad y de su líder, el pederasta y asesino Paul Schaeffer? ¿Es que ya se olvidó cuando en los tiempos de la Unidad Popular la justicia chilena solicitaba extradición de algunos miembros de esa Colonia, radicados en Alemania, y muchos derechistas protestaban contra lo que ellos llamaban “voladores de luces de la izquierda enfermiza”?
Imposible olvidar también cuánto y cómo trabajó esa misma derecha –que hoy está en el gobierno- para negarle a la justicia española, representada por el juez Baltasar Garzón, la extradición de Pinochet desde Londres a Madrid. ¿O la derecha va a tratar de convencernos de que Pinochet no era ladrón, no era asesino y no era un vulgar traidor y cobarde?
¿Y qué dijo la derecha cuando la justicia chilena solicitó a Estados Unidos la extradición de los criminales Michael Townley y Fernández Larios, y el gobierno de Washington negó la solicitud aduciendo que se trataba de “testigos protegidos”, una figura muy propia de la legislación yanqui? Ah…entonces, como siempre, la derecha guardó ominoso silencio.
Y respecto del ex CNI y asesino Arancibia Clavel, quien también se había refugiado en Argentina, ¿qué opinó nuestra derecha criolla cuando la justicia solicitó su extradición? Sería bueno que Chadwick releyera las columnas escritas en El Mercurio, en aquellos días, por el fanático pinochetista apellidado Pérez de Arce, y aprovechar de releer además los cientos de comentarios de lectores derechistas que “exigían al gobierno de Buenos Aires negar la extradición”. ¿Se habían olvidado de esto?
Por ello, señor Chadwick, deje de hacer el ‘payaso’ porque avergüenza a Chile en el exterior. Argentina tiene sus leyes, y ningún país –ni tampoco la O.N.U. o la O.E.A.- puede intentar cuestionarlas a nivel planetario, menos aún si todo el mundo sabe que en Chile la justicia es asunto risible, o es simplemente, como muchos compatriotas saben y aseguran, un bestial invento de los parlamentarios y mandatarios yanaconas del poder, para dejar sin sanción los delitos cometidos por la clase privilegiada, dueña del capital, de las sotanas y de los uniformes.
Con lo dicho escuetamente en estas líneas, a la derecha política y económica chilena, entre muchas otras cosas, le falta no sólo autoridad moral sino, también, ser respetuosa con la inteligencia y memoria de millones de chilenos que recuerdan claramente cómo esa misma derecha masacró, cercenó, robó, mintió, asesinó y exilió a miles de compatriotas negándoles el más elemental derecho a un juicio justo y a ser defendidos por profesionales ante un poder judicial objetivo.
Esto último, durante más de 17 años (incluso hasta nuestros días) ha constituido una quimera, una utopía, para la inmensa mayoría de los chilenos.

Arturo Alejandro Muñoz

martes, 5 de octubre de 2010

Diaz Bessone: "Aniquilar significa reducir a la nada, exterminar, matar"


Díaz Bessone repitió "que en la Argentina se había vivido una guerra ya que un gobierno constitucional había ordenado aniquilar a la subversión". E insistió con que debería ser juzgado por un tribunal militar. Desmintió a Feced.
Por José Maggi

El ex Comandante del Segundo Cuerpo de Ejército Ramón Genaro Díaz Bessone declaró ayer ante el Tribunal Oral Federal Nº 2, en el marco de la causa por terrorismo de estado que lleva su nombre. En un larga exposición les recordó a los presentes que "que en la Argentina se había vivido una guerra ya que un gobierno constitucional había ordenado aniquilar a la subversión, y que por ende no cabía un juicio de un tribunal federal, sino de uno militar, porque no se habían cometido delitos penales, sino que se habian aplicados políticas de estado que no pueden ser sujetas a revisión judicial". Y aclaró por si había dudas que "al derrotar a la subversión salvamos al país de un régimen castrista". Díaz Bessone negó que hubiese tenido bajo su mando a la policía santafesina, con cuyos integrantes comparte el banquillo de esta causa. Y no dudó en desmentir al fallecido comandante de Gendarmería e interventor de la policía Agustín Feced "quien incurrió en falsedades al decir que yo le había dado una orden verbal para disponer de esa fuerza".
Al anciano militar que exhibe dificultades para hablar, para escuchar y para ver, se lo pudo ver en todo momento consultando un escrito especialmente preparado con resaltadores. Sus palabras fueron seguidas con atención por Gonzalo Miño, su abogado defensor. "En una guerra al enemigo no se lo asesina, sino que se lo mata, no se lo priva ilegalmente de su libertad y se lo tortura, se lo captura y se lo interroga", prosiguió Bessone.
Se resguardó en "los decretos de un gobierno democrático que dio libertad de acción para operar contra el enmigo y sus apoyos clandestinos". "En una guerra no se le pide una orden a un juez para actuar, como no se le pidieron para tirar bombas en Hiroshima y Nagasaki", dijo sin inmutarse el veterano represor.
Después trató de refutar el concepto usado por la fiscalía que lo acusa de participar en "un plan sistemático ilegal", "no fue tal sino un plan legítimo de un gobierno democrático", apuntó. "Si voy a ser juzgado por delitos militares que cometí como Comandante del Segundo Cuerpo, pido ser juzgado por el Código de Justicia Militar", agregó.
Para el militar "este es un juicio político y no un juicio penal, en donde se toman como ciertas, por ejemplo, las denuncias de la Conadep
(Comisión Nacional por la Desaparición de Personas) ante quien solo bastaban las simples denuncias sin investigación alguna" dijo para desmerecer al organismo que enumeró las atrocidades cometidas por el gobierno militar.
Después se enfrascó en explicar que "hubo decretos como el 2770/ 75 del gobierno de Isabel Perón que creó el Consejo de Seguridad Interior presidio por ella y fijó las competencias del Consejo de Defensa presidido por el ministro de Defensa que coordinaba la ejecución de las medidas contra la subversión. Entre ellos los gobernadores, que disponían de sus policías provinciales. Si yo tuve dominio del hecho, podría hablar de la figura del partícipe necesario, pero cuánto más lo son los miembros del Poder Ejecutivo y los gobernadores de provincia".
Se detuvo en recordar el decreto 2772/75 que establecía "que las fuerzas armadas bajo el Comando Superior del presidente de la nación ejecutará las operaciones necesarias para aniquilar a la subversión, y por más que se quiera distorsionar el sentido es reducir a la nada, matar al enemigo. En tiempos de paz se ordena detener, poner a disposición de autoridad, en tiempos de guerra no. Obtener información, no es una actividad ilícita y hoy tan menospreciada" remarcó.
Aseguró que "jamás requerí el control operacional de las fuerzas policiales de la provincia". Y concluyó "todo lo que pueda declarar el comandante Feced no goza de ninguna garantía porque está viciada de falsedades. La falsedad de Feced surge claramente porque fue designado interventor de la UR II el 8 de abril de 1976 por decreto y puesto en funciones después, jamás pudo estar en reunión conmigo en marzo".

El cautivo de Tiltil

Homenaje por los 36 años de la muerte en combate de MIGUEL ENRIQUEZ

Cuba y los días gloriosos y tristes de octubre


La historia de los pueblos está jalonada de acontecimientos que marcan diversos hitos desde sus orígenes hasta el presente. Mucho de glorias y tristezas se entremezclan en los destinos de los hombres y los pueblos y, a veces, entre ambos, pues existe una ligazón estrecha entre ellos cuando se trata de hechos que son verdaderamente trascendentes. Así pasa en la historia de Cuba con acontecimientos ocurridos en octubre, aunque existan otros meses en que esto coincida con igual significación y destaque.
El 10 de Octubre de 1868 es una de esas grandes fechas de la patria cubana, en que con las campanadas del ingenio de la Demajagua, aquellos hombres decididos, encabezados por Carlos Manuel de Céspedes, dieron el grito libertario de independencia o muerte y enviaron al mundo su mensaje de redención para la Cuba colonizada durante cuatrocientos años. Fue entonces que Céspedes convirtió en realidad rebelde lo que en días previos había dicho, que si España como imperio colonial parecía invencible a los ojos de los cubanos, era porque siempre la habían contemplado de rodillas y que era hora de mirarla de pie. Esa fue la fecha fundacional de nuestra República, por la cual fue preciso librar tres guerras sucesivas, en periodos intermitentes de 30 años de duración, cuyo pleno triunfo fue malogrado por la intervención oportunista norteamericana y, luego otra, en la vida republicana neocolonial, para alcanzar la definitiva independencia del país, el 1 de enero de 1959.
Otro hecho trascendente, vinculado con esta fecha, se produjo diez días después, cuando el 20 de Octubre, en la ciudad de Bayamo, sitiada y asaltada por las tropas insurrectas de Céspedes, el patriota Pedro (Perucho) Figueredo, puso letra y entonó, a lomo de caballo, y acompañado por hombres y mujeres de la ciudad, al himno “La Bayamesa”, devenido más tarde en Himno Nacional, y en cuyos versos se proclama a los cubanos y extranjeros que acompañaban la causa de la libertad de Cuba, la convicción de que “no temáis una muerte gloriosa / que morir por la patria es vivir/ y de que “En cadenas, vivir es vivir / en afrenta y oprobio sumidos / Del clarín escuchad el sonido / a las armas, valientes, corred /. Este himno libertario y de guerra dio sentido auténtico a la cultura cubana, y por eso, justamente, esta fecha fue escogida como el Día de la Cultura Cubana, por ser representativa de la mejor cultura de nuestro pueblo en todas las épocas.
En fin, estos hechos trazaron la senda que ansiaron abrir aquellos pioneros para conducir a la nación hacia horizontes prometedores de libertad, independencia y felicidad. Al cabo de los años se pudo valorar mejor la grandeza y magnitud de la empresa de aquellos hombres mal armados, con un fervor profundo por la causa de la libertad, con una fuerza invencible que le aportaban la vergüenza y la dignidad, y con una fe tremenda en la inevitabilidad del triunfo sobre España al final de la jornada.
Existen dos fechas relacionadas con dos grandes hombres de la historia más reciente de Cuba.
La primera, el 28 de Octubre de 1959, marca la infausta desaparición del Comandante Camilo Cienfuegos, entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, tras un accidente aéreo debido al derribo al mar por una tormenta de la avioneta que lo trasladaba desde Camagüey a La Habana. Dos días antes, el 26 de Octubre, en un discurso pronunciado desde el Palacio Presidencial ante un mar de pueblo, había expresado: “Porque para detener a la Revolución cubanísima tiene que morir un pueblo entero, y si esto llegara a pasar, serían realidad los versos de Bonifacio Byrne: “Si deshecha en menudos pedazos/ llega a ser mi bandera algún día/ ¡Nuestros muertos alzando los brazos / la sabrán defender todavía!”.
Moría de manera inesperada y accidental, después de desbaratar la traición que Hubert Matos pretendió dirigir desde el Regimiento de la provincia de Camagüey. Lo mató, como dijera el Che, el enemigo que entonces empezaba a asomar su cabeza, y su carácter impulsivo y responsable de jugar con los peligros. Camilo era el tripulante del yate Granma, el legendario guerrillero de la Sierra Maestra, el combatiente del Ejército Rebelde que al ser ascendido al grado de Comandante, respondió a Fidel con el mensaje de que “más fácil será dejar de respirar, que faltar a su confianza”, el Jefe designado por Fidel para dirigir, al frente de la Columna No. 2 Antonio Maceo, la más importante misión del ejército revolucionario, la de conducir la invasión de sus tropas hasta la provincia más occidental: Pinar del Río, el guerrillero y héroe de sólo 27 años, que reflejaba el carácter de su pueblo, lo alegre, en su eterna sonrisa, y la sencillez y firmeza, en su trato llano y comportamiento humano. Camilo era la imagen del pueblo cubano.
Su tumba fueron las aguas del mar, y por eso año tras año las generaciones de cubanos se dirigen a los mares y ríos para rendirle homenaje con flores depositadas en las aguas de todas esas tumbas simbólicas o mejor sería decir, en todos esos parajes de su presencia aún viva.
Camilo y Che Guevara fueron dos almas gemelas en la epopeya y en la muerte. Por eso, el otro acontecimiento preñado de heroísmo y tristeza, fue la caída en combate de Ernesto Guevara en tierras de Bolivia, el 8 de Octubre de 1967, y su posterior asesinato, después de apresado, al día siguiente, en una humilde escuelita rural de Higueras. Se producía así la muerte de un paradigma de América y del mundo, que acrecentaría su figura al paso del tiempo. Era el argentino de amplia visión latinoamericanista, el combatiente incorporado como expedicionario del Granma, el médico de la expedición devenido después en guerrillero sobresaliente, el primer guerrillero designado Comandante por Fidel, el Jefe designado para dirigir la Columna No. 4 “Ciro Redondo” con la misión de invadir con sus tropas a la provincia de las Villas, el Héroe que tomó la ciudad de Santa Clara después de arremetidas en que brillaron su estrategia guiada por su inteligencia y valentía, el líder de la Revolución que ocupara puestos claves después del triunfo y, que más tarde, impregnado de un vehemente sentimiento internacionalista, libró sus luchas por la liberación de África, primero, y de América Latina, después. Su muerte ocurrió dos años después en que Fidel, el 3 de Octubre de 1965, diera lectura a la carta de despedida del Che, dando así conocimiento al pueblo cubano y al mundo de la decisión del Guerrillero Heroico de incorporarse a la lucha de liberación de otros pueblos. Decía Che: “Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos”
Hoy en día su imagen se distingue en todas partes del mundo, allí donde los pueblos libran sus batallas por la libertad y la justicia. Más que un muerto, es un vivo acompañante de las multitudes que alzan su figura andante de Quijote realista de nuestros tiempos como un símbolo, a la vez que propagan con convicción su consigna de “Hasta la victoria siempre”.
Existen otras dos fechas relevantes en la historia de Cuba de carácter colectivo, en lo nacional e internacional, en que se mezclan todas las magnitudes de la gloria y la tristeza.
El primer acontecimiento fue el derivado de la Crisis de Octubre de 1962, motivado por la presencia e instalación en Cuba, después de ocurrida y derrotada la invasión mercenaria por Playa Girón en Abril de 1961, de mísiles soviéticos. Se produjo entonces uno de los hechos más peligrosos a nivel internacional, pues era posible una real confrontación nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética, cuyo escenario primero sería el territorio cubano. La Revolución Cubana y su pueblo se mantuvieron firmes e inconmovibles frentes a aquellas amenazas y ejercicio de fuerza, ante un acto legítimo que estuvo determinado por la real intención de los Estados Unidos de invadir en forma directa a Cuba. Como dijo Che, en su carta de despedida a Fidel, nunca brilló tanto alto un estadista como en aquellos días luminosos y tristes de la Crisis de Octubre.
Ante las exigencias norteamericanas no se aceptó la inspección de la retirada de los mísiles soviéticos en territorio soberano de Cuba; ante el acuerdo soviético de retirarlos sin previa consulta al gobierno de Cuba, se produjo la denuncia pública a nivel internacional y se expresó el desacuerdo a través de una propuesta de acuerdos que contemplara los 5 puntos esenciales del pueblo cubano: cese del bloqueo económico y de todas las medidas de presión comercial y económica ejercidas por Estados Unidos contra la Isla; de las actividades subversivas, lanzamientos y desembarcos de armas y explosivos por aire y mar, organización de invasiones mercenarias, filtración de espías y saboteadores; de los ataques piratas; de todas las violaciones del espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos; retirada de la Base Naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por Estados Unidos.
¡Cuánto de gloria y tristeza dejaron como huella en el pueblo cubano aquellos graves acontecimientos, que mantuvieron en vilo a la humanidad! ¡Cuántas lecciones se derivaron para concebir la futura estrategia de resistencia y defensa de la soberanía nacional!
El otro acontecimiento tuvo un mayor acento de tristeza y tragedia, y fue la destrucción en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación, después de su salida de Barbados, a consecuencia del sabotaje terrorista, ejecutado por dos asalariados de los ejecutores intelectuales y materiales de primer nivel, que fueron Orlando Bosh y Posada Carriles. A consecuencia de ello murieron 73 pasajeros inocentes, la mayoría de nacionalidad cubana, y algunos de otras nacionalidades. La gloria radicaba en la presencia de esos seres humanos que fueron víctimas de criminales terroristas, en la presencia de cubanos de distintas generaciones que representaban a los valores revolucionarios del pueblo cubano, incluyendo el equipo juvenil de esgrima que había obtenido todas las medallas de oro a nivel de una competencia continental. Ante este suceso sólo se pudiera decir lo que expresara Fidel en el acto luctuoso de despedida del duelo de las víctimas: “No digamos que el dolor se comparte, el dolor se multiplica… Y cuando un pueblo viril llora, la injusticia tiembla.”
A pesar de que este hecho terrorista fue conocido con antelación, durante su planeamiento, por la inteligencia norteamericana (CIA), nada se hizo por evitarlo ni por advertir de su posible realización a las autoridades cubanas ni a otros gobiernos. Y para mayor contubernio con los protagonistas principales de este acto criminal, aún gozan de impunidad y protección en los Estados Unidos, Orlando Bosh y Posada Carriles, a pesar de todas las denuncias y de todos los trámites realizados para juzgarlos de acuerdo con leyes nacionales e internacionales.
¡Cuánto de luto y de tristeza quedó en miles de personas, contando hijos, hijas, madres, padres, esposas, esposos, otros familiares! ¡Cuánto de luto, de tristeza e indignación y ansias de justicia ha quedado en el pueblo de Cuba, como resultado de esta herencia criminal de agresiones alevosas de sus enemigos! ¡Cuánto de luz ilumina la faz de la Cuba agredida inmisericordemente frente a la ignominia que cubre el rostro torvo de sus agresores y victimarios!
Han sido estos los hitos principales que en octubres diferentes de distintas épocas históricas, han jalonado la existencia de Cuba y los cubanos como parte de un largo y difícil proceso de fundación, creación y desarrollo de un país, que por defender una causa noble en su etapa más reciente ha debido sufrir, durante más de cincuenta años, un bloqueo genocida de carácter económico, comercial y financiero, además devagresiones militares y terroristas de diversas naturalezas, por parte de los Estados Unidos. Precisamente, como un azar de la historia, el próximo 26 de Octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas debe votar una resolución de condena al bloqueo que ejerce los Estados Unidos contra Cuba, que será una ratificación, por decimo novena ocasión, del ejercicio solidario de la comunidad internacional con el pueblo cubano.
La patria ha recogido esta valiosa cosecha sembrada en los días de octubres del decurso histórico, y guarda con profunda recordación los hitos que han dado sentido a su razón de ser y a sus venerables virtudes de pueblo heroico y digno.

Wilkie Delgado Correa

lunes, 4 de octubre de 2010

Despedida de las Brigadas Internacionales

Guerra Civil Española " Tributo a las Brigadas Internacionales" !! Balad...

Brigada internacional Garibaldi Republica española 1936 1939

Cuando la palabra América Latina era subversiva


La quema y destrucción de libros durante la dictadura

El 30 de agosto de 1976 son quemados por orden judicial y a instancias de la dictadura militar un millón y medios de libros y fascículos del Centro Editor de América Latina (CEAL), el sello que fundó Boris Spivacow, quien además padeció de los inquisidores un juicio "por publicación y venta de material subversivo". Finalmente el editor fue sobreseído, pero el millón y medio de libros y fascículos ardieron en un baldío de Sarandí.

Cuando la palabra América Latina era subversiva

A principios de 1977, un articulo publicado en la revista Para Ti enseñaba a los padres con hijos en edad escolar como reconocer la infiltración marxista en las escuelas:
"Lo primero que se puede detectar es la utilización de un determinado vocabulario, que aunque no parezca muy trascendente, tiene mucha importancia para realizar ese transbordo ideológico (sic) que nos preocupa. Aparecerán frecuentemente los vocablos: diálogo, burguesía, proletariado, América Latina, explotación, cambio de estructuras, compromiso, etc.
Otro sistema sutil es hacer que los alumnos comenten en clase recortes políticos, sociales o religiosos, aparecidos en diarios y revistas, y que nada tienen que ver con la escuela.
Asimismo, el trabajo grupal que ha sustituido a la responsabilidad personal puede ser fácilmente utilizado para despersonalizar al chico.
Estas son las tácticas utilizadas por los agentes izquierdistas para abordar la escuela y apuntalar desde la base su semillero de futuros combatientes."
El articulo terminaba con un consejo a los padres: "Deben vigilar, participar y presentar las quejas que estimen convenientes".

Descargar Revista Gente - Carta abierta a los padres argentinos: http://www.mediafire.com/?a4xe0ftd68i98h2

El fuego purificador y la autocensura

La práctica piromaníaca del Proceso tiene ejemplos como los siguientes, ambos de 1976. En Córdoba el interventor de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, teniente primero Manuel Carmelo Barceló, sacó de la biblioteca y mandó a incinerar títulos de Margarita Aguirre, Pablo Neruda y Julio Godio, entre otros. En la misma provincia, el jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Jorge Eduardo Gorleri (luego ascendido a general por el gobierno de Raúl Alfonsín), exhibió en conferencia de prensa una hoguera en el patio de la unidad militar, avivada por libros de León Trotsky, Mao Tse-Tung, Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Juan Domingo Perón y fascículos del Centro Editor de América Latina (CEAL) que robó de las bibliotecas y librerías.
En la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, los militares usurparon la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, La Vigil, una institución que tenía una biblioteca de 55.000 volúmenes en circulación y 15.000 en depósitos, a principios de la década del setenta. El 25 de febrero de 1977 fue intervenida mediante el decreto nº 942. Ocho miembros de su Comisión Directiva detenidos ilegalmente, su control de préstamos bibliográficos utilizado para investigar a los socios. Miles de libros de la entidad fueron quemados, por ejemplo seiscientas colecciones de la obra completa del poeta Juan L. Ortíz.
El periodista y escritor Mempo Giardinelli sufrió las consecuencias de la pasión ígnea de los militares: su primer novela fue quemada junto a una de Eduardo Mignogna.
El caso de Enrique Medina es paradigmático: "El golpe de Estado de 1976 confirmó la prohibición de los libros ya censurados del autor y lo extendió a cuanto texto suyo aparecía. Medina es, quizás, uno de los autores más sistemáticamente perseguidos por la censura, durante la dictadura e incluso antes", según Invernizzi y Gociol. Manuel Pampín, de Corregidor, editó parte de la obra del autor de Las Tumbas, como Sólo ángeles cuya sexta edición fue prohibida aunque no la séptima, una copia de la anterior. También le decomisaron Olimpo, de Blas Matamorro, por un decreto del PEN. Ante el reclamo de Pampín, el capitán de navío Carlos Carpintero le respondió: "de los libros, olvidate". Ya en 1978 las autoridades retuvieron en la aduana Evita, una biografía de Marysa Navarro que más tarde pudo ingresar al país por la intervención de Dardo Cúneo, por entonces presidente de la Sociedad Argentina de Escritores.
Hubo editores que decidieron destruir los materiales que eran prohibidos
Es el caso de Granica: "varios de los libros de sello fueron prohibidos. Entre ellos La pasión según Trelew, de Tomás Eloy Martínez que fue uno de los primeros títulos de los que la propia editorial decidió deshacerse. Esa es la cara más perversa del terror: ya no los libros que el régimen quemaba sino los que se eliminaban por propia decisión", describen los autores de Un Golpe a los libros. De la imprenta a la fábrica de papel sin pasar por librerías fueron por lo menos diez títulos, no menos de 20.000 volúmenes, entre ellos Correspondencia Perón-Cooke.
La quema de libros más grande que concretó la dictadura fue con materiales del Centro Editor de América Latina, el sello que fundó Boris Spivacow quien además tuvo un juicio "por publicación y venta de material subversivo". El fue sobreseído pero el millón y medio de libros y fascículos ardieron en un baldío de Sarandí.
Testigos de la quema fueron la profesora Amanda Toubes, directora de la colección La enciclopedia del mundo joven y Ricardo Figueira, director de colecciones del CEAL y autor de las fotografías de aquel 26 de junio de 1978. En 2005 ambos recordaron el clima de aquellos años para un artículo que Aníbal Ford escribió en la revista Lezama: Toubes decía que "’en ese momento nuestra mente estaba todavía en el asesinato de Daniel Luaces, en su escritorio vacío. Tantos otros llantos, tantas cosas de las que nos íbamos enterando día a día... que tal vez lo vivimos sólo con una gran tristeza pero también como parte de nuestra cotidianeidad’.
Algo de esto retoma Ricardo Figueira, que casi minimiza el hecho. ‘Lo que era vivir cotidianamente, día a día, con el culo a cuatro manos y dando varias vueltas a la casa antes de entrar’". Para Ford "esa hoguera de libros argentinos provocó un vacío, un hueco, en la transmisión y en la construcción cultural que todavía no ha sido reparado".
Otro de los editores perseguidos fue Daniel Divinsky, de Ediciones de la Flor, quien junto a su mujer Kuki Miler fue detenido a disposición del Poder Ejecutivo durante 127 días y luego partió al exilio. Primero fue la censura del libro infantil Cinco dedos. Ya en la cárcel de Caseros, se enteró de la prohibición de Ganarse la muerte, de Griselda Gambaro. Divinsky rememora que trabajar en esa época "era como caminar por la cuerda floja. La prohibición a de la Flor pretendió ser, de alguna manera, una medida ejemplificadora porque se trataba de una editorial independiente. Cuando pasó todo y volvimos del exilio cada día que llegaba a la oficina daba una vuelta a la manzana para ver si había algún patrullero."
Desde finales de los sesenta Siglo XXI fue una de las editoriales más influyentes en el pensamiento latinoamericano. Con casas en España y México, la sede de Buenos Aires tenía una enorme influencia. Editaba Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano y todos los libros del pedagogo Paulo Freire, entre otros.
El 2 de abril de 1976 un grupo de tareas allanó las oficinas de Perú 952 y secuestró al jefe de correctores Jorge Tula y al gerente de ventas Alberto Díaz. La empresa fue clausurada y luego abrió hasta que la casa matriz decidió levantar la sede porteña. Pasaron treinta años y hoy Alberto Díaz es director editorial del Grupo Planeta.
"Era muy jodido y triste trabajar en ese ambiente en el que desaparecían correctores, traductores y amigos. Otros se exiliaban o se iban al interior, o eran detenidos. Pero seguíamos trabajando. ¿Por qué? Es algo inexplicable porque el golpe se veía venir pero estabas como anestesiado. Yo estuve desaparecido un mes y pico. Cuando me largan ya me habían cesanteado de la Universidad y volví a Siglo XXI. Me tenía que ganar la vida y no se me ocurría irme. Después de un segundo aviso partí rumbo a Colombia el 24 de agosto del 76.
-¿Qué le produce este recuerdo?-Es como si estuviera contando un libro de historia. Ya no recuerdo cómo era mi rostro, pero sí de la cara del poeta Miguel Angel Bustos. Lo tengo congelado con un rostro joven. Ya no me acompañan las imágenes de la detención porque sabes que muchos de los detenidos nunca volvieron, entonces tenés una especie de culpa del sobreviviente.

Ceremonias privadas

También hubo otras quemas de libros que hicieron las víctimas de la represión. No era necesario ser militante ni pertenecer a una organización política. El hecho de tener libros considerados "subversivos" o "inmorales" era peligroso. "La destrucción, el ocultamiento y el enterramiento de libros desde 1974 hizo que las bibliotecas se vayan despoblando. Otro fenómeno que desapareció fue la lectura en los medios públicos de transporte porque el libro te hacía caer bajo sospecha" reflexiona Díaz, quien incineró algunos libros del Che como Guerra de Guerrillas, periódicos del PRT La Verdad y revistas como Crisis y Militancia.
La escritora Ana María Shua regresa a los días de marzo del 76: "Mi marido y yo no militábamos, pero éramos de izquierda y muchos de nuestros amigos y conocidos desaparecían o se escapaban del país o pasaban a la clandestinidad. Sabíamos que había libros ‘peligrosos’: todo lo que tuviera marxismo o la idea de la revolución social. ¿Por dónde empezar? Empezamos por uno de Vo Nguyen Giap, sobre la Guerra de Vietnam. El intento, en la pileta de la cocina, fue un triste fracaso. No es tan fácil quemar un libro en un departamento de tres ambientes. Decidimos que si entraba un grupo de tareas, daba lo mismo que hubiera este libro o aquel: lo peligroso, lo que nos denunciaba como enemigos era tener una biblioteca. Y abandonamos la idea de quemar libros.

Datos: H. Invernizzi y J. Gociol: Un golpe a los libros, revista Sudestada 46, revista Gente.

La imágen no es de la Alemania nazi, es la Argentina de la dictadura, año 1980. Se descargaban libros como "basura marxista" para ser quemados.

TANIA

Algo más que un golpe a las FARC


La muerte del jefe guerrillero "Mono Jojoy" no fue el resultado de una acción de combate, sino de una operación de inteligencia. Es lo que, por otra parte, viene ocurriendo desde antes incluso de la ejecución del líder guerrillero Raúl Reyes en territorio ecuatoriano. La versión de que le habrían instalado un GPS en las botas refleja también un grado importante de infiltración. Nada de esto sería posible sin la acción del Comando Sur del Pentágono y de la extensión de la red de espionaje electrónico de Estados Unidos y de la IV Flota, que fue revitalizada para realizar este tipo de patrullaje en Sudamérica. Existe una clara complicidad de parte de los gobiernos latinoamericanos, que lejos de denunciar esta infracción a las soberanías nacionales, participan de maniobras conjuntas con el ejército norteamericano. En el caso de Ecuador, hay pronunciamientos oficiales que testimonian la colaboración del gobierno de Correa con el combate contra la guerrilla. Correa ha recibido, a cambio, una apertura del crédito norteamericano a Ecuador.
La propaganda oficial presenta esta última ejecución de un jefe de las Farc como otro paso en la pacificación de Colombia; así parece interpretarlo también una mayoría de la población, que es bombardeada en forma sistemática por la versión interesada de los medios de comunicación. Todo indica, sin embargo, que las consecuencias serían un agravamiento de la violencia social en el campo. La contrainsurgencia colombiana está vinculada al paramilitarismo, principalmente al que se encuentra asociado a la expulsión de campesinos, el desplazamiento de millones de personas y el acaparamiento de tierras por viejos y nuevos latifundistas. El gobierno ha anunciado, incluso, un plan de redistribución de tierras que retornaría a los campesinos las que les fueron usurpadas por paramilitares. Este planteo sería el principal motivo de fricción entre Santos y el ex presidente Uribe -que ha hecho de su estado natal, Antioquia, un gran latifundio paramilitar. Esto demuestra, sin embargo, la agudeza del conflicto agrario, aunque nada asegure que ese plan de redistribución será efectivo para desarmar la resistencia de los usurpadores. La guerra oficial contra las Farc está vinculada en forma directa a la expropiación de trabajadores agrarios y a la consolidación de grandes haciendas capitalistas.
Además de atizar el conflicto agrario, los éxitos del gobierno contra la guerrilla fomentan el asesinato de sindicalistas y luchadores en las ciudades -que son eliminados muchas veces con acusaciones falsas de relación con la guerrilla. El despojo de su condición de parlamentaria a la conocida mediadora en el canje de prisioneros, la senadora Piedad Córdoba, es una muestra de que la ofensiva contra las Farc forma parte de un plan general contra la seguridad personal de los opositores al gobierno. Los vínculos del partido de Uribe-Santos con los paramilitares han sido probados en sede judicial.
En lugar de caracterizar lo ocurrido como una acentuación de la violencia estatal (lo mismo ocurre en Honduras), la mayor parte de los gobiernos y de la propia OEA han enviado saludos de felicitación al gobierno de Santos -sin mosquearse por el aspecto macabro de congratularse con la muerte de alguien que consagró su vida a una lucha determinada, que en muchas ocasiones fue interlocutor en las negociaciones con diferentes gobiernos e incluso con la directiva de la Bolsa de Nueva York. La autonomía que habría conquistado América Latina, según diversos charlatanes de moda, como una consecuencia de la "declinación del Imperio", es una soberana impostura. Más allá de nuestras completas diferencias políticas con las Farc, que no son una expresión del marxismo sino del nacionalismo pequeño burgués y de un militarismo a ultranza, denunciamos que la ejecución de sus dirigentes forma parte de un plan que tiene por dirección al imperialismo, que promete mayor violencia política contra los luchadores y busca una reversión del ascenso de los movimientos populares en América Latina.

Jorge Altamira
Prensa Obrera

Eduardo Galeano habla sobre el Che

domingo, 3 de octubre de 2010

Piedad Córdoba y su lucha por la paz


Hace tres días se publicó la noticia de que el Procurador General de Colombia, Alejandro Ordóñez Maldonado, había destituido e inhabilitado por 18 años para ejercer cargos políticos a la prestigiosa Senadora colombiana Piedad Córdoba, por supuesta promoción y colaboración con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Frente a una medida tan inusual y drástica, contra la titular de un cargo electivo de la más alta institución legislativa del Estado, ésta no tiene otra alternativa que recurrir ante el propio Procurador que engendró la medida.
Era lógico que tal arbitrariedad provocara un fuerte rechazo, expresado por las más diversas personalidades políticas, entre ellas, ex prisioneros de las FARC y familiares de los que fueron liberados por gestiones de la senadora, ex candidatos a la presidencia, personas que ocuparon ese alto cargo, otros que fueron, o son, senadores o miembros del poder legislativo.
Piedad Córdoba es una persona inteligente y valiente, expositora brillante, de pensamiento bien articulado. Hace pocas semanas nos visitó acompañada de otras personalidades destacadas, entre ellas, un sacerdote jesuita de notable honestidad. Venían animados por un profundo deseo de buscar la paz para su país y solicitaban la colaboración de Cuba, recordando que durante años, y a solicitud del propio gobierno de Colombia, prestamos nuestro territorio y nuestra colaboración para las reuniones que tuvieron lugar en la capital de nuestro país entre representantes del Gobierno de Colombia y el ELN.
No me sorprende, sin embargo, la decisión tomada por el Procurador General, que obedece a la política oficial de ese país virtualmente ocupado por las tropas yankis.
No me gusta hablar a medias tintas, y diré lo que pienso. Hace sólo una semana, estaba a punto de iniciarse el debate general del 65 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante tres días, se habían discutido las penosas metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y el jueves 23 de septiembre se iniciaba la Asamblea General, con la participación de los Jefes de Estado o de altos representantes de cada país. El primero en hacer uso de la palabra sería, como es costumbre, el Secretario General de la ONU y, de inmediato, el Presidente de Estados Unidos, país sede de la Organización y presunto amo del mundo. La sesión comenzaba a las 9 de la mañana. Como es lógico, estaba interesado en conocer qué diría el ilustre Barack Obama, Premio Nobel de la Paz, tan pronto concluyera Ban Ki-moon. Imaginé ingenuamente que la CNN en español o en inglés trasmitiría el discurso, generalmente breve, de Obama. Por esa vía escuché los debates entre aspirantes a ese cargo en la ciudad de Las Vegas, dos años antes.
Llegó la hora, pasaban los minutos y CNN ofrecía noticias aparentemente espectaculares sobre la muerte de un jefe guerrillero colombiano. Estas eran importantes, pero no de especial trascendencia. Continuaba yo interesado por saber qué decía Obama de los gravísimos problemas que sufre el mundo.
¿Acaso la situación del planeta está para que ambos estén bobeando y haciendo esperar a la Asamblea? Pedí que pusieran en otro televisor la CNN en inglés y tampoco una palabra sobre la Asamblea. Entonces, ¿de qué hablaba la CNN? Daba noticias, y esperaba que concluyera las que emitía sobre Colombia. Pero pasaron 10, 20, 30 minutos y seguía en lo mismo. Narraba incidencias de un colosal combate que se estaba librando, o se había librado, en Colombia, los destinos del continente iban a depender de eso, según se deducía de las palabras y el estilo de la narración del locutor. Se mostraban fotos y filmes en todos los colores de la muerte de Víctor Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño Suárez o “Mono Jojoy”. Es el golpe más fuerte recibido por las FARC, afirmaba el locutor, supera la caída de Manuel Marulanda y la de Raúl Reyes juntos. Acción demoledora, afirmaba. Según se deducía, había tenido lugar un espectacular combate con la participación de 30 aviones de bombardeo, 27 helicópteros, batallones completos de tropas selectas empeñados en feroz acción bélica.
Realmente, algo más que las batallas de Carabobo, Pichincha y Ayacucho juntas. Con la vieja experiencia en estas lides, no concebía semejante batalla en una región boscosa y apartada de Colombia. La descomunal acción estaba condimentada con imágenes de todo tipo, viejas y nuevas, del comandante rebelde. Para el redactor de noticias de CNN, Alfonso Cano, quien sustituyó a Marulanda, era un intelectual universitario que no gozaba de apoyo entre los combatientes; el verdadero jefe había muerto. Las FARC tendrían que rendirse.
Hablemos claro. Las noticias referidas a la famosa batalla en la que murió el comandante de las FARC -un movimiento revolucionario colombiano que surgió hace más de 50 años, después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, asesinado por la oligarquía- y la destitución de Piedad Córdoba, están muy lejos de llevar la paz a Colombia; por el contrario, podrían acelerar los cambios revolucionarios en ese país.
Imagino que no pocos militares colombianos estén abochornados por las grotescas versiones de la supuesta batalla en que murió el Comandante Jorge Briceño Suárez. En primer lugar, no hubo combate alguno. Fue un burdo y bochornoso asesinato. El almirante Edgar Cely, tal vez embarazado con el parte de guerra con que la autoridad oficial informó la noticia y otras versiones oscuras, declaró que: “Jorge Briceño, alias ‘Mono Jojoy’, murió por ‘aplastamiento’ cuando [...] la construcción en la que estaba escondido en la selva se le vino encima.” ”‘Lo que sabemos es que murió por aplastamiento, su búnker le cayó encima’, [...] ‘no es verdad que tuviera un tiro en la cabeza’.” Así lo declaró a la emisora Caracol Radio, según la agencia de noticias norteamericana AP.
A la operación le pusieron un nombre bíblico “Sodoma”, una de las dos ciudades castigadas por sus pecados, sobre ella cayó una lluvia de fuego y azufre.
Lo más grave es lo que falta por contar, que ya hasta el gato lo sabe, porque los propios yankis lo han publicado.
El gobierno de Estados Unidos le suministró a su aliado más de 30 bombas inteligentes. En las botas que le suministraron al jefe guerrillero, le instalaron un GPS. Guiadas por ese instrumento, las bombas programadas estallaron en el campamento donde estaba Jorge Briceño.
¿Por qué no se explica al mundo la verdad? ¿Por qué sugieren una batalla que nunca tuvo lugar?
Otros hechos bochornosos observé a través de la televisión. El Presidente de Estados Unidos recibió efusivamente a Uribe en Washington, y lo respaldó para ofrecer clases sobre “democracia” en una universidad estadounidense.
Uribe, fue uno de los principales creadores del paramilitarismo, sobre cuyos miembros cae la responsabilidad del auge del narcotráfico y la muerte de decenas de miles de personas. Fue con Barack Obama que Uribe suscribió la entrega de siete bases militares y virtualmente, de cualquier parte del territorio de Colombia, para la instalación de hombres y equipos de las fuerzas armadas yankis. De cementerios clandestinos está lleno el país. Obama, a través de Ban Ki-moon, concedió a Uribe la inmunidad, asignándole nada menos que la vicepresidencia de la comisión que investiga el ataque a la flotilla que llevaba ayuda a los palestinos sitiados en Gaza.
Uribe en los últimos días de su presidencia tenía ya organizada la operación utilizando el GPS en las botas nuevas que necesitaba el guerrillero colombiano.
Cuando el nuevo presidente de Colombia viajó a Estados Unidos para hablar en la Asamblea General, conocía que la operación estaba en marcha, y al conocer Obama la noticia del asesinato del guerrillero, abrazó efusivamente a Santos.
Me pregunto si en esa ocasión se habló algo del acatamiento de la decisión emitida por el Senado de Colombia, declarando ilegal la autorización de Uribe para establecer las bases militares yankis. En ellas se apoyó el grosero asesinato.
He criticado a las FARC. Expresé públicamente en una Reflexión mi desacuerdo con la retención de los prisioneros de guerra y los sacrificios que para estos implicaban las duras condiciones de la vida en la selva. Expliqué las razones y la experiencia adquirida en nuestra lucha.
Fui crítico de las concepciones estratégicas del movimiento guerrillero colombiano. Pero jamás negué el carácter revolucionario de las FARC.
Consideré y considero que Marulanda fue uno de los más destacados guerrilleros colombianos y latinoamericanos. Cuando muchos nombres de políticos mediocres sean olvidados, el de Marulanda será reconocido como uno de los más dignos y firmes luchadores por el bienestar de los campesinos, los trabajadores y los pobres de América Latina.
El prestigio y la autoridad moral de Piedad Córdoba se han multiplicado.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 30 de 2010

11 y 36 a.m.

Urge crear el Ejército Libertador de Unasur


Creer que lo ocurrido en Ecuador fue una victoria popular es un error. Imaginemos, solo por un momento, que estaríamos viviendo si se hubiese realizado un magnicidio en contra de Correa, si los altos mandos, una vez muerto Correa, tan solo declararan que no permitirán desórdenes en las calles y que ellos “restablecerían” el orden democrático, si el Parlamento sesionara e impusiera una fecha lejana para las nuevas elecciones, si se hubiese comenzado una persecución y matanza de los dirigentes de la revolución ciudadana, si se hubiesen acallado todas las emisoras y medios de comunicación que favorecen la revolución, si estuviéramos, ya hoy, discutiendo el destino de Ecuador en los sacrosantos salones de la OEA, si todo esto hubiera sido el desenlace, si se estuviera masacrando al pueblo en las calles como se hizo en Honduras.
Las fuerzas populares en las calles son una fuerza importante pero no definitiva ni decisoria a la hora de un golpe, por más aguerrido que sea la masa revolucionaria, el poder de las armas con que serían reprimido les impediría tomar de nuevo el poder, eso debemos saberlo a conciencia.
La liberación de Suramérica y aquel Ejército Libertador de Simón Bolívar, ante el coloniaje español, fue indetenible por no existir barreras para traspasar fronteras entre una patria y otra. Es un derecho que debemos rescatar e imponer a la brevedad. La OTAN funciona de ésta forma para que el imperio se defienda, de la misma forma se hace urgente que UNASUR genere la alianza militar entre todos sus miembros para poder enfrentar de forma inmediata cualquier golpe de estado en cualquiera de nuestras patrias.
Los ejércitos de liberación y de defensa del socialismo, además, deben estar conformados no solo por las fuerzas militares, la fuerza del poder popular tiene que tener como defenderse con armas si es atacada con armas, se debe instruir a todo militante de nuestra revolución para que sepa las nociones básicas de estrategia y táctica de combate, hay que generar esta respuesta que asegure una lucha capaz de conseguir victorias o de imposibilitar al enemigo la toma de la explotación militar de nuestros recursos.
Antes que una Venezuela sometida por una invasión norteamericana, debemos estar seguros de poder enfrentarnos con capacidad militar y de poder inutilizar nuestra industria petrolera en cuestión de horas.
De triunfar con su ventaja armamentista, les quedará un país incapaz de producir una gota de petrólero, eso es bueno que ellos lo sepan desde ahora.
En honor al libertador Simón Bolívar se debe crear de inmediato la formación del Ejército Libertador donde por medio de alianzas estratégicas se pueda ir en defensa de cualquiera de nuestras democracias inmediatamente que el imperio se le ocurriese de nuevo intentar un golpe. Esto nos ahorrará las posiciones románticas que eran ya casi las únicas posibles en Ecuador si se hubiese continuado este golpe, en donde varios presidentes sobrevolarían los aeropuertos de Ecuador sin poder aterrizar en ninguno de ellos y donde nos obligarían a seguir la lucha en las instancias internacionales, como sucedió en Honduras. Es preciso que este análisis se haga de forma urgente.
De cada batalla, ganada o perdida, los pueblos deben de inmediato sacar la mayor cantidad de enseñanzas. Así como Chávez ayer comenzó a exigirnos la reaplicación de las tres R al cuadrado, que obviamente implicarán agregar otras R, entre las que se harán necesarias la R de Respuestas y la R de Resultados, así como aclaró que la lucha contra la burocracia y la corrupción debe ser frontal, de igual manera se debe aprender de la experiencia de Ecuador.
Muchos han escrito que lo que sucedió en Quito, probablemente fue un globo de ensayo, que el pentágono estudió todas las reacciones para saber contra que fuerzas se enfrentará de tomar la decisión en breve tiempo de accionar de nuevo el golpe. Ya sabe que las fuerzas militares no se polarizaron a favor de Correa, que se quedaron como esperando órdenes imperiales, ya saben que el pueblo saldrá a la calle en una batalla desigual de balas contra piedras en la que difícilmente se obtenga una victoria y ya vio que Unasur haría un sobrevuelo presidencial.
Dejar el tablero con las piezas en sus mismos lugares es vivir a una jugada del jaque mate imperial, en la demora esta el peligro. Avanzar es la única orden necesaria de cumplir.
Nuestra América no se puede perder, la fuerza de nuestro pueblo debe tener un respaldo armado si es atacado militarmente, es imprescindible crear el Ejército Libertador.

Venceremos.

Raúl Bracho

Ecuador: ese round lo perdió el imperio


Digo que el “round” del intento de golpe en el Ecuador lo perdió el imperio, porque no tengo la menor duda de que detrás del grumo golpista policial -y por encima de él – estaban y están los EEUU, su Pentágono, su CIA y sus aliados de la oligarquía y de la mafia política ecuatoriana.
La policía nacional, fundamentalmente su parte reclutada por la CIA (1), solo fue la “punta de lanza” para el despliegue de un plan sedicioso mucho más vasto, que perseguía debilitar considerablemente el gobierno presidido por Rafael Correa hasta derrocarlo; o, en su defecto, alcanzar solo el primero de esos dos propósitos: erosionarlo, debilitarlo, avanzando hacia su reemplazo por un régimen de extrema derecha “Made in USA”, al estilo Honduras
Es impensable que por “cuenta propia”, una de las policías mejor pagadas del continente, se decidiera a reclamar reivindicaciones económicas frente a un gobierno constitucional realmente democrático (impregnado de un fuerte sentido reformador y de una elevada sensibilidad social), recurriendo en primera instancia a la insubordinación.
Es impensable que por “cuenta propia” ese contingente policial llevara esa decisión al extremo de secuestrar al Presidente Correa cuando éste valiente y audazmente decidió presentarse en el terreno de los hechos.
En esa conducta policial tuvo mucho que ver el trabajo previo de la CIA, empleando el soborno como arma y usando la propia Embajada de EEUU en Quito, tal como lo relató oportunamente Phillips Agee, un ex-agente de esa agencia estadounidense que estuvo de puesto en esa sede diplomática y como lo denunció en el 2008 el ministro de defensa de ese país, Javier Ponce.
Los de arriba, los padrinos de ese levantamiento sedicioso, actuaron soterradamente, salvo el caso de Lucio Gutiérrez, que en buena medida lo justificó. Pero precisamente de ese señor se sabe que traicionó anticipadamente al movimiento democrático ecuatoriano y que su pusilánime gestión de gobierno, se debió a sus previos compromisos con la CIA.
Como se ve, en lo acontecido en Ecuador, hay CIA por donde quiera y si hay CIA hay gobierno de EEUU, ni hablar del Pentágono; aunque Obama e Hillary Clinton de manera astuta se distancien públicamente de lo que han calificado, no de intento de golpe de Estado, sino de “sublevación policial”. Recordemos Honduras.
La audacia de presidente Correa y la movilización pueblo ecuatoriano desestabilizaron a los desestabilizadores
En verdad intentaron el derrocamiento del gobierno constitucional, pero el plan se fue a pique: la intrépida y aguerrida reacción del presidente Correa, incluso arriesgando su vida a la entrada y la salida del escenario de los hechos, desestabilizó a los desestabilizadores. ¡Cuanta razón contiene la afirmación de que “la mejor defensa es el ataque”!
El presidente del Ecuador y líder del proceso transformador que tiene lugar en ese hermano país atacó con firmeza esa expresión del contra-ataque imperialista y lo hizo a puro pecho y aspirando las insolentes bombas lacrimógenas, decidido a seguir siendo presidente o a morir en el intento de salvar el nuevo orden constitucional y la difícil transición democrática emprendida.
Atacó la reacción derechista desatando lealtades militares y movilización popular, factores imprescindibles para atajar y derrotar la intención de golpe derechista.
Atacó y ganó un nuevo y peligroso “round”, todavía no la batalla estratégica. Salió fortalecido de esa difícil situación y anunció que no habrá ni olvido ni perdón.
La oportunidad es formidable para enfrentar la contrarrevolución más allá del castigo a la punta del ¨icebert¨ policial.
Esta es una ocasión propicia para limpiar, depurar, desmantelar áreas podridas del aparato militar-policial y entrarle a fondo a la conspiración oligárquica-imperialista, profundizando los cambios estructurales, modificando las relaciones de propiedad a favor de la propiedad social, restándole base económica a la gran burguesía criolla y transnacional.
Una magnífica coyuntura para darle nuevos aires a la revolución ciudadana, democratizando el sistema de medios de comunicación y ampliando las conquistas sociales del sujeto popular mestizo y de los pueblos originarios, rectificado errores en el tratamiento de la cuestión indígena y de la explotación minera, propiciando el reencuentro con las movimientos sociales mas contestatarios… a plena conciencia de que el contra-ataque oligárquico-imperialista seguirá intensificándose contra todos los componentes de la oleada transformadora que ha tenido lugar en lo que va del siglo XXI y habrá de de hacer nuevas diabluras contra el proceso ecuatoriano si no se le da una lección contundente.
Ese contraataque comenzó un golpe de Estado a Zelaya en Honduras (cuya continuidad es el gobierno de Lobo), cuenta con una plataforma de bases militares en Colombia y con la vocación expansionista del régimen narco-paramilitar terrorista de ese país y tiene como blancos de ataque fundamentales a la Venezuela bolivariana, al Ecuador de la revolución ciudadana y a la Bolivia del proyecto de socialismo comunitario; sin obviar su odio visceral contra la Cuba de Martí y de Fidel y la intensificación del respaldo a todas las opciones políticas, electorales o no, de las derechas latino-caribeñas
Y, sobre todo, es motorizada por la ambición imperial sobre las riquezas amazónicas, que seguirá inspirando sus pérfidos designios.
¡Por eso no se debe bajar la guardia!

(1) JEAN-GUY ALLARD.- Informe confirmado: inteligencia USA penetró a fondo la policía ecuatoriana

Narciso Isa Conde

sábado, 2 de octubre de 2010

Comandante Jorge Briceño: ¡No has muerto, estás en medio de la pólvora, de pie!


Las bestias de Sodoma y Gomorra se revuelcan de felicidad en los charcos de sangre generados por los bombardeos criminales perpetrados contra la insurgencia fariana. Los golpes han sido duros para las y los combatientes de las FARC-EP. El asesinato de los comandantes Domingo Biojó y Jorge Briceño, así como posiblemente de Lucero Palmera, compañera de Simón Trinidad, y de alrededor de 60 guerrilleros, enluta a las fuerzas revolucionarias no sólo en Colombia, sino en América Latina y en otros lugares del mundo en los que se lucha contra el imperialismo, las burguesías y las oligarquías vende patrias.
Las y los cretinos periodistas al servicio de falsimedia no disimulan su felicidad. No satisfechos con la desaparición física de las y los combatientes de las FARC-EP, pretenden enlodar su imagen lanzando todo tipo de infamias, calumnias y falsedades sobre quienes han entregado su vida por la causa de la liberación del pueblo oprimido y explotado de Colombia.
La guerra psicológica llevada a cabo por el imperialismo, las oligarquías y su industria mediática para generar una imagen negativa de la insurgencia revolucionaria colombiana es permanente. A través de una poderosa campaña propagandística centrada en la mentira y en la generación del miedo entre la población, se ha desprestigiado a las FARC-EP, organización revolucionaria que hoy es presentada como un cartel de la droga, como una agrupación terrorista, sin ideales políticos.
Tras el asesinato del Comandante Jorge Briceño, se ha puesto en ejecución todo el arsenal de infamias e insultos que los detentadores del poder tienen para referirse a quienes osan hacerles frente.
Juan Manuel Santos, actual Presidente de Colombia, con su sonrisa macabra, deleitándose por el asesinato del Comandante de las FARC-EP, al igual que lo hizo cuando fue Ministro de Defensa del gobierno uribista y dio a conocer la noticia del asesinato del Comandante Raúl Reyes, dijo: “El símbolo del terror en Colombia ha caído”. De inmediato, los borregos mediáticos han repetido una y otra vez la frase expresada por Santos, a la vez que han ido elaborando un sinnúmero de informaciones, con hechos sacados de contexto o simplemente apócrifos, para “demostrar” la crueldad del hombre que para ellos ha sido el “más malo” en la historia colombiana.
Los paracos Castaño Gil, Jorge 40, Salvatore Mancusso, ejecutores de las políticas criminales de la oligarquía colombiana, causantes de los crímenes y las matanzas más terribles contra la población pobre e indefensa, principalmente en el campo, los mismos que gozaron del apoyo y protección del ejército criminal de ese país para aniquilar la base social de la guerrilla, no deben ser mencionados como los verdaderos ejecutores de la violencia en Colombia. Mucho menos los generales carniceros como Rito Alejo del Río, Mario Montoya, Freddy Padilla de León, Óscar Naranjo, todos ellos involucrados en el negocio de la droga, asesinatos contra la población civil y violación de los derechos humanos. Ellos, responsables directos de los falsos positivos, de la masacre de la población campesina para hacerlos pasar como guerrilleros y cobrar las recompensas económicas, no son el símbolo del terror sino de la paz que quieren imponer a Colombia a punta de bombardeos. Así de hipócritas, cínicos y mentirosos son los medios al servicio de los poderosos.
No han escatimado absolutamente nada para atacar la figura del Comandante Jorge Briceño. Abundan editoriales, escritos donde se lo califica de terrorista, asesino, psicópata, inhumano, autoritario, estafador. Otros, embriagados de odio, repiten lo que los “neutrales” oficiales del ejército colombiano afirmaban del legendario guerrillero a quien lo inculpan de haber tenido el “comportamiento de un narco, de haber sido bebedor de whisky y coñac y de tener una alimentación privilegiada, llena de gustos y caprichos”.
¡Cuánto excremento difunde la propaganda del imperialismo y la oligarquía contra la insurgencia revolucionaria colombiana!
Se escudan en su moral burguesa, hipócrita, pacata, para juzgar a otras y otros, ocultando lo que ellos hacen. Habría que preguntar a esos cretinos quiénes son los que están en los prostíbulos de lujo, quiénes derrochan dinero en bebida y drogas, quiénes despilfarran fortunas en el juego, quiénes se alimentan hasta el hartazgo en los grandes bufetes de sus palacetes.
Si el “Mono Jojoy” hubiese tomado un trago en alguna ocasión, comido algo delicioso o incluso poseído alguna cosa valiosa como quieren espectacularizar sus detractores con el supuesto hallazgo de un reloj Rolex, eso no afectaría, en ningún sentido, su condición de revolucionario. Al contrario, permite verlo en su dimensión humana, porque las y los seres humanos tienen derecho a satisfacer determinados deseos para convertirlos en placeres, siempre y cuando estos no se consigan por medio de la explotación del trabajo ajeno, del abuso e imposición de los poderosos frente a los débiles.
¿Pueden demostrar estos cretinos mediante alguna prueba contundente que Manuel Marulanda, Raúl Reyes, Jorge Briceño tuvieron alguna posesión? ¿Qué vivieron rodeados de comodidades? ¿Qué estuvieron rodeados de lujos? Ellos vivieron como lo que fueron: hombres del pueblo trabajador, luchadores implicados profundamente con la revolución, combatientes guerrilleros. Gozaron del privilegio de compartir con la gente humilde, con el campesinado. Disfrutaron de la naturaleza, de la selva, de sus árboles y sus ríos, pero también supieron vencer con valentía las dificultades que el entorno les generaba. ¿Podrían quienes quieren mantener sus privilegios soportar el intenso calor, las fuertes lluvias, los zancudos, el paludismo, las culebras, el “pito” y demás adversidades? ¿Dejaría la oligarquía sus clubes privados, sus casinos para adentrarse en la jungla? Ni siquiera los soldados del ejército fascista lo hacen, porque ellos no están permanentemente en la selva, porque sus helicópteros los transportan directamente a sus cuarteles para que se relajen. Jorge Briceño, en cambio, no se doblegó incluso frente a los problemas generados por un deterioro de su salud.
El “Mono Jojoy” si fue un hombre intransigente. No cedió un ápice en sus principios y en los de la organización revolucionaria de la cual fue su Comandante Militar. Que no tenía pelos en la lengua, también. Y que cuando mando a la Constitución y las leyes de Colombia al carajo, tuvo plena razón. ¿Acaso no luchan las FARC-EP contra el Estado oligárquico? Entonces ¿por qué tendrían que aceptar esa normativa jurídica? Para los poderosos, para la gente engañada por la maquinaria propagandística transmitida a través de falsimedia, las leyes son sagradas. La ley, decía Marx, no es otra cosa que la expresión de la voluntad de la clase dominante y, a través de ella, los poderosos pretenden justificar legalmente su dominación. A esa “legalidad”, como marxista-leninista que fue, se enfrentó el Comandante Jorge Briceño.
Para deshonrarlo, lo acusan de haber cometido un sinnúmero de crímenes y de haber sido el responsable de diversas acciones militares que provocaron la muerte de varios soldados y policías. ¡Cuánta estupidez y pusilanimidad hay en quienes expresan esto!
La forma en que estructuran su discurso está diseñada para confundir. Cada palabra tiene la intencionalidad de falsear la realidad. Cuando el ejército criminal colombiano da de baja a los combatientes revolucionarios, hablan de guerrilleros muertos en combate. Incluso exaltan las cifras de caídos. Cuando la guerrilla da de baja a quienes los combaten, hablan de los asesinatos que los terroristas han causado a policías o militares. La deshumanización de la insurgencia es parte de la guerra sicológica que lleva adelanten los grupos de poder en Colombia para hacerles ver como bestias.
Jorge Briceño fue un gran estratega militar. Su genialidad en este campo permitió propinarle a la policía y al ejército colombiano duros golpes. Nunca abandonó a sus tropas, combatió junto a ellas, compartió cada momento con sus camaradas, lo cual hizo que se ganara la admiración y el cariño de la guerrillerada. En su mente siempre estuvo, como lo estuvo en la mente de Manuel, la necesidad de lograr la liberación de las y los guerrilleros farianos presos. Lograr el canje era la solución. Pero para lograrlo había que dar un sacudón al Estado colombiano, a la sociedad misma, haciendo prisioneros a los peces gordos de la política de ese país. ¿No es legítimo eso? ¿No han sido esos políticos los responsables de lo que sucede en Colombia? ¿No forman parte de los grupos de poder que han sumido en la pobreza al pueblo colombiano?
Y de nuevo las acusaciones: ¡Que las FARC-EP lanzan ataques contra la población! ¡Que asedian y destruyen poblados! Si bien es cierto que en la confrontación militar la población civil es la más afectada desde todo punto de vista, no hay que olvidar que las FARC-EP no atacan poblaciones, sino guarniciones, cuarteles militares o policiales y que los cercos guerrilleros están dirigidos contra soldados y policías. Pueden cometerse errores, eso es innegable. De ahí a afirmar lo otro, es parte de la falsificación que realizan con el objetivo de desprestigiar el accionar guerrillero.
Mentirosos contumaces, quieren achacarle al Comandante fariano la autoría de hechos que las FARC-EP no los han cometido, como la explosión de una bomba en el lujoso Club El Nogal, en la ciudad de Bogotá. Si investigaran o dijeran lo que saben, la gente podría conocer en primer lugar que en ese club los paramilitares planificaban sus políticas y, en segundo lugar que el atentado fue planificado y ejecutado por los propios paramilitares.
Sedientos de sangre, hoy están felices por los golpes propinados a la insurgencia fariana. Lo que no dicen es que la guerra todavía no la han ganado, que los éxitos obtenidos lo han logrado por el uso de una tecnología militar superior que para la insurgencia es imposible tenerla, que si bien han dado golpes certeros a las FARC-EP, esta organización revolucionaria, lejos de debilitarse o de estar al borde de la derrota, se ha fortalecido tras los ataques sufridos en marzo de 2008 que significaron la muerte del Comandante Raúl Reyes, que según las propias versiones de los oficiales del ejército colombiano, las tropas no pueden combatir en forma efectiva contra las fuerzas guerrilleras en el territorio selvático, lo cual demuestra un mayor conocimiento del terreno y la zona selvática por parte de la insurgencia.

¿De qué se vanagloria el ejército colombiano?

Para matar al Comandante Jorge Briceño utilizaron 7 toneladas de bombas, 72 aeronaves, entre aviones y helicópteros. No combatieron en tierra, lo bombardearon. Mientras abajo, pese a la destrucción provocada por la salvaje agresión, los guerrilleros sobrevivientes batallaban con valentía frente al cobarde ataque.
Aviones Super Tucano, helicópteros Black Hawk, bombas con tres efectos: uno que enciende fuego, uno de onda explosiva y otro de fragmentación que expulsa esquirlas fueron algunas de las armas que se utilizaron para acabar con la vida del legendario guerrillero.
Más allá del ataque, la destrucción provocada y la muerte de combatientes guerrilleros, las FARC-EP demuestran organización, trabajo y decisión combativa. Campamentos bien estructurados, trincheras, redes de comunicación y abastecimiento, alimentos necesarios para las y los combatientes indican que lejos de ser una guerrilla diezmada, las FARC-EP tiene la capacidad de reorganizarse frente a las adversidades y de readaptarse a las diversas condiciones de lucha que las circunstancias del combate con el enemigo le imponen.
El Estado colombiano y sus fuerzas militares se jactan de realizar operaciones exitosas, gracias a tareas de “inteligencia”. Hay que reconocer que gracias a las actividades de los aparatos de seguridad y sus equipos de espionaje han logrado infiltrar elementos en las fuerzas guerrilleras. Eso históricamente ha sucedido dentro de las organizaciones revolucionarias, sobre todo con aquellas que están sometidas a condiciones difíciles de lucha como resultado de la persecución y represión. Pero más que todo, los datos que ha podido obtener la “inteligencia” colombiana se ha debido a la política de delaciones fomentada por la Seguridad Democrática uribista que mediante el pago de jugosas recompensas compra a los más débiles ideológica y políticamente, a los indecisos, a los que no les interesa sino solamente su bienestar. Esa “inteligencia” está nutrida de datos proporcionados por traidores, por sapos, por delincuentes que venden su alma al mejor postor. Ahí está Karina, mujer que perdió su condición de revolucionaria para convertirse en una vulgar informante del ejército, todo a cambio de unas monedas.
Las FARC-EP deben estar atentas frente a esto. Fortalecer las medidas de seguridad y las tareas de inteligencia y contrainteligencia. La compartimentación de la información es muy necesaria y la duda frente a personas que de una u otra manera no han sido probadas dentro del combate político-militar. De igual manera, hay que prestar atención a visitantes y saber distinguir entre quienes van por solidaridad a un campamento guerrillero y quienes pueden ir a espiar y obtener datos para el enemigo.
El presidente Juan Manuel Santos y su Ministro de Defensa Rodrigo Rivera hablan de paz y “prosperidad democrática”. La paz que desean es la de los cementerios. La forma de lograrla los bombardeos, los falsos positivos, los asesinatos, las fosas comunes como la de La Macarena.
Las FARC-EP a través de su Comandante Alfonso Cano, hizo un llamado a la paz y al diálogo. La respuesta fue arreciar contra la organización revolucionaria y cerrar toda posibilidad de solución política al conflicto.
Ahora lanzan sus cobardes ataques contra Piedad Córdoba, mujer digna que ha luchado por la paz, lo cual para la política guerrerista del Estado colombiano es un obstáculo. Les duele las verdades que dijo “La Negra” al señalar en Europa que “Colombia es una fosa común, el mayor cementerio de América Latina”, convertida en esto por militares y paramilitares de ese país que han asesinado a gente del pueblo. La inhabilitación política de Piedad Córdoba, así como su judicialización no es más que parte de la estrategia del régimen fascistoide colombiano para quitarse de encima a esta luchadora por la paz. Mientras, el gobierno de Obama certifica al gobierno colombiano por su defensa y respeto de los derechos humanos. ¡Cuánto cinismo!
Para ocultar la intervención gringa en el conflicto, el aparato de propaganda del ejército colombiano quiere hacer aparecer la operación que dio muerte al Comandante Jorge Briceño como estrictamente desarrollada por las fuerzas militares de ese país. Sin embargo, por información proporcionada por oficiales del ejército colombiano, reproducida por los medios, se indica que la operación fue planificada en la base gringa de Larandia. ¿Los asesores gringos estuvieron de espectadores o al margen de lo que se planificó? ¿De dónde proviene la tecnología militar de la que hace uso el ejército colombiano?
Detrás de todo esto está la mano del imperialismo yanqui y de los aparatos de espionaje del sionismo israelí.
Nuevas acciones criminales contra la insurgencia colombiana se están planificando. Eso es un hecho comprobado por las mismas declaraciones de Santos. Las FARC-EP deben estar en estado de máxima alerta. No hay que darle, como decía el Che, ni un tantito así al enemigo. La propaganda enemiga quiere crear zozobra, incertidumbre entre las filas guerrilleras. Hablan de divisiones, de pugnas, de la existencia de un ala militar y un ala política en las FARC-EP. Cretinos, miserables no han llegado a entender la capacidad de esta organización revolucionaria para dialécticamente sobreponerse a los reveses y reorganizar su plan estratégico para continuar en la lucha, mientras el Estado colombiano se niegue a la solución política.
La lucha es dura, pero continúa. No podrán vencer los enemigos del pueblo. El ejemplo del querido “Mono Jojoy” servirá para que entre las filas de la guerrillerada fariana se forjen hombres y mujeres que, lejos de pensar en la obtención de beneficios materiales, luchen por construir una Patria Nueva y Socialista en Colombia, tal como lo hizo el gran estratega militar de las FARC-EP.

¡Gloria eterna a los héroes caídos en la resistencia al opresor!

¡Gloria eterna a todos los combatientes que han entregado su vida por la causa de la liberación de nuestro pueblo!

¡Hemos jurado vencer y venceremos!

Patria Grande, 1 de octubre de 2010

Dax Toscano

viernes, 1 de octubre de 2010

Nota sobre el frustrado golpe de estado en Ecuador


1.¿Qué pasó ayer en Ecuador?

Hubo una tentativa de golpe de estado. No fue, como dijeron varios medios en América Latina, una "crisis institucional", como si lo ocurrido hubiera sido un conflicto de jurisdicciones entre el Ejecutivo y el Legislativo sino una abierta insurrección de una rama del primero, la Policía Nacional, cuyos efectivos constituyen un pequeño ejército de 40.000 hombres, en contra del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas del Ecuador, que no es otro que su presidente legítimamente electo. Tampoco fue lo que dijo Arturo Valenzuela, Subsecretario de Estado de Asuntos Interamericanos, "un acto de indisciplina policial". ¿Caracterizaría de ese modo lo ocurrido si el equivalente de la Policía Nacional del Ecuador en EEUU hubiera vapuleado y agredido físicamente a Barack Obama, lesionándolo; lo hubiera secuestrado y mantenido en reclusión durante 12 horas en un hospital policial hasta que un comando especial del Ejército lo liberaba luego de un intenso tiroteo? Seguramente que no, pero como se trata de un mandatario latinoamericano lo que allá suena como intolerable aberración aquí aparece como una travesura de escolares.
En general todos los oligopolios mediáticos ofrecieron una versión distorsionada de lo ocurrido el día de ayer, evitando cuidadosamente hablar de tentativa de golpe de estado. En lugar de eso se referían a una "sublevación policial" lo cual, a todas luces, convierte los acontecimientos del Jueves en una anécdota relativamente insignificante. Es un viejo ardid de la derecha, siempre interesada en restar importancia a las tropelías que cometen sus partidarios y a magnificar los errores o problemas de sus adversarios.
Por eso viene bien recordar las palabras pronunciadas este Viernes, en horas de la mañana, por el presidente Rafael Correa cuando caracterizó lo ocurrido como "conspiración" para perpetrar un "golpe de estado". Conspiración porque, como fue más que evidente en el día de ayer, hubo otros actores que manifestaron su apoyo al golpe en gestación : ¿no fueron acaso efectivos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana –y no de la Policía Nacional- los que se paralizaron al Aeropuerto Internacional de Quito y el pequeño aeródromo utilizado para vuelos provinciales? ¿Y no hubo grupos políticos que salieron a apoyar a los golpistas en calles y plazas? ¿No fue el propio abogado del ex presidente Lucio Gutiérrez uno de los energúmenos que trató de entrar por la fuerza a las instalaciones de la Televisión Nacional del Ecuador? ¿No dijo acaso el Alcalde de Guayaquil, y gran rival del presidente Correa, Jaime Nebot, que se trataba de un conflicto de poderes entre un personaje autoritario y despótico, Correa, y un sector de la policía, equivocado en su metodología pero a quien le asistía la razón en sus reclamos?
Esta falsa equidistancia entre las partes en conflicto era una indirecta confesión de su complacencia ante los acontecimientos en curso y de su íntimo deseo de librarse de su -hasta ahora al menos- inexpugnable enemigo político. Para ni hablar de la lamentable involución del movimiento “indígena” Pachakutik, que en medio de la crisis hizo pública su convocatoria al“movimiento indígena, movimientos sociales, organizaciones políticas democráticas, a constituir un solo frente nacional para exigir la salida del Presidente Correa.” ¡Sorpresas te da la vida”, decía Pedro Navaja; pero no hay tal sorpresa cuando uno toma nota de los generosos aportes que la USAID y el National Endowment for Democracy han venido haciendo en los últimos años para “empoderar” a la ciudadanía ecuatoriana a través de sus partidos y movimientos sociales.
Conclusión: no fue un pequeño grupo aislado dentro de la policía quien intentó dar el golpe sino un conjunto de actores sociales y políticos al servicio de la oligarquía local y el imperialismo, que jamás le va a perdonar a Correa haber ordenado el desalojo de la base que Estados Unidos tenía en Manta, la auditoría de la deuda externa del Ecuador y su incorporación al ALBA, entre muchas otras causas. Incidentalmente, la policía ecuatoriana hace ya muchos años que, al igual que otras de la región, viene siendo instruida y adiestrada por su contraparte estadounidense. ¿Habrán incluido alguna clase de educación cívica, o sobre la necesaria subordinación de las fuerzas armadas y policiales al poder civil? No parece. Más bien, actualiza la necesidad de poner fin, sin más dilaciones, a la “cooperación” entre las fuerzas de seguridad de la mayoría de los países latinoamericanos y las de Estados Unidos. Ya se sabe que es lo que enseñan en esos cursos.

2.¿Por qué fracasó el golpe de estado?

Básicamente por tres razones: en primer lugar, por la rápida y efectiva movilización de amplios sectores de la población ecuatoriana que, pese al peligro que existía, salió a ocupar calles y plazas para manifestar su apoyo al presidente Correa. Ocurrió lo que siempre debe ocurrir en casos como estos: la defensa del orden constitucional es efectiva en la medida en que es asumida directamente por el pueblo, actuando como protagonista y no como simple espectador de las luchas políticas de su tiempo.
Sin esa presencia del pueblo en calles y plazas, cosa que había advertido Maquiavelo hace quinientos años, no hay república que resista los embates de los personeros del viejo orden. El entramado institucional por sí sólo es incapaz de garantizar la estabilidad del régimen democrático. Las fuerzas de la derecha son demasiado poderosas y dominan ese entramado desde hace siglos. Sólo la presencia activa, militante, del pueblo en las calles puede desbaratar los planes golpistas.
En segundo lugar, el golpe pudo ser detenido porque la movilización popular que se desarrolló con gran celeridad dentro del Ecuador fue acompañada por una rápida y contundente solidaridad internacional que se comenzó a efectivizar ni bien se tuvieron las primeras noticias del golpe y que, entre otras cosas, precipitó la muy oportuna convocatoria a una reunión urgente y extraordinaria de la UNASUR en Buenos Aires.
El claro respaldo obtenido por Correa de los gobiernos sudamericanos y de varios europeos surtió efecto porque puso en evidencia que el futuro de los golpistas, en caso de que sus planes finalmente culminaran exitosamente, sería el ostracismo y el aislamiento político, económico e internacional. Se demostró, una vez más, que la UNASUR funciona y es eficaz, y la crisis pudo resolverse, como antes la de Bolivia, en 2008, sin la intervención de intereses ajenos a América del Sur.
Tercero, pero no último en importancia, por la valentía demostrada por el presidente Correa, que no dio brazo a torcer y que resistió a pie firme el acoso y la reclusión de que había sido objeto pese a que era más que evidente que su vida corría peligro y que, hasta último momento, cuando se retiraba del hospital, fue automóvil fue baleado con claras intenciones de poner fin a su vida. Correa demostró poseer el valor que se requiere para acometer con perspectivas de éxito las grandes empresas políticas. Si hubiese flaqueado, si se hubiera acobardado, o dejado entrever una voluntad de someterse al designio de sus captores otro habría sido el resultado. La combinación de estos tres factores: la movilización popular interna, la solidaridad internacional y la valentía del presidente terminó por producir el aislamiento de los sediciosos, debilitando su fuerza y facilitando la operación de rescate efectuada por el Ejército ecuatoriano.

3.¿Puede volver a ocurrir?

Sí, porque los fundamentos del golpismo tienen profundas raíces en las sociedades latinoamericanas y en la política exterior de Estados Unidos hacia esta parte del mundo. Si se repasa la historia reciente de nuestros países se comprueba que las tentativas golpistas tuvieron lugar en Venezuela (2002), Bolivia (2008), Honduras (2009) y Ecuador (2010), es decir, en cuatro países caracterizados por ser el hogar de significativos procesos de transformación económica y social y, además, por estar integrados a la ALBA. Ningún gobierno de derecha fue perturbado por el golpismo, cuyo signo político oligárquico e imperialista es inocultable.
Por eso el campeón mundial de la violación a los derechos humanos -Álvaro Uribe, con sus miles de desaparecidos, sus fosas comunes, sus “falsos positivos”- jamás tuvo que preocuparse por insurrecciones militares en su contra durante los ocho años de su mandato. Y es poco probable que los otros gobiernos de derecha que hay en la región vayan a ser víctimas de una tentativa golpista en los próximos años. De las cuatro que hubo desde el 2002 tres fracasaron y sólo una, la perpetrada en Honduras en contra de Mel Zelaya, fue coronada exitosamente.
El dato significativo es que su ejecución fue sorpresiva, en el medio de la noche, lo cual impidió que la noticia fuese conocida hasta la mañana siguiente y el pueblo tuviera tiempo de salir a ganar calles y plazas. Cuando lo hizo ya era tarde porque Zelaya había sido desterrado. Además, en este caso la respuesta internacional fue lenta y tibia, careciendo de la necesaria rapidez y contundencia que se puso de manifiesto en el caso ecuatoriano.
Lección a extraer: la rapidez de la reacción democrática y popular es esencial para desactivar la secuencia de acciones y procesos del golpismo, que rara vez es otra cosa que un entrelazamiento de iniciativas que, a falta de obstáculos que se interpongan en su camino, se refuerzan recíprocamente. Si la respuesta popular no surge de inmediato el proceso se retroalimenta, y cuando se lo quiere parar ya es demasiado tarde. Y lo mismo cabe decir de la solidaridad internacional, que para ser efectiva tiene que ser inmediata e intransigente en su defensa del orden político imperante. Afortunadamente estas condiciones se dieron en el caso ecuatoriano, y por eso la tentativa golpista fracasó. Pero no hay que hacerse ilusiones: la oligarquía y el imperialismo volverán a intentar, tal vez por otras vías, derribar a los gobiernos que no se doblegan ante sus intereses.

Atilio Borón

"Esta ley fue arrancada"


En vigilia por la adelantada votación de la ley de Protección de Glaciares que finalmente fue aprobada esta madrugada, asambleístas de todo el país se reunieron en Plaza Congreso para "visibilizar la luchas que se vienen dando a lo largo y a lo ancho del país, en función de enfrentar la política de saqueo y de apropiación de un recurso indispensable para los pueblos, como es el agua". Fotos: Natalia Pastor - Red Eco

Por ANRed - G (redaccion@anred.org)

Desde ayer en la tarde, asambleistas que conforman la UAC (Unión de Asambleas Ciudadanas) coordinados con la Asamblea del Otro Bicentenario realizaron un acampe y un festival en la Plaza Congreso para esperar la definición de la votación de la Ley de Protección de Glaciares.
Finalmente la ley fue aprobada pasadas las 4 de la mañana de hoy, y frente a esta nueva victoria de las organizaciones sociales, durante el día de hoy el encuentro continuó entre charlas y evaluaciones.
Javier Rodriguez Pardo, miembro de la UAC, aseveró que "esta ley fue arrancada, por el miedo que le tienen a las organizaciones sociales" aunque sostuvo que "es sólo el principio" y que deben mantenerse "alertas".
Oriundo de Andalgalá y miembro de la asamblea catamarqueña "El Algarrobo, "Moro" Flores, evaluó que la ley es la demostración de las luchas previas que se están dando a lo largo y a lo ancho del país en función de enfrentar la política de saqueo y de apropiación de un recurso indispensable para los pueblos, como es el agua."
Respecto a la aprobación, Flores aseguró que "es un paso adelante, pero que tampoco hay que caer en triunfalismos,ahora hay que redoblar el esfuerzo, habrá fuerte resistencia de los gobiernos provinciales que responden directamente a los intereses de las corporaciones mineras, como es el caso de los gobiernos de San Juan, Catamarca, La Rioja".
En referencia a lo que fue la votación dentro del senado, Marcelo, miembro de una de las asambleas cordobesas, advirtió que “los radicales votaron a favor para deslegitimar y debilitar al gobierno, por lo que este apoyo no tiene valor".
Adelantándose a las acciones futuras de las organizaciones que defienden los territorios, el asambleista de Andalgalá expresó que "la lucha sigue, ahora habrá que ir por una ley nacional que prohíba los emprendimientos de minería a cielo abierto y que regule toda actividad extractiva".
Mientras la tarde iba cayendo y se preparaba el escenario para recibir a las numerosas bandas de rock que desde ayer fueron haciéndose presente para apoyar a las organizaciones, "Moro" destacó:"Sabemos que nos enfrentamos a un conjunto de intereses políticos y económicos unidos en una asociación ilícita, pero nuestra estrategia es seguir confiando en la capacidad de nuestros pueblos. La verdad está de nuestro lado, tenemos argumentos de sobra para decir por qué estos proyectos son inviables, apuntamos a la organización, a la movilización, que es la única garantía de que triunfemos".

Argentina da asilo a Galvarino Apablaza (Salvador)


La Comisión Nacional de Refugiados (CONARE) de Argentina ha concedido asilo al ex guerrillero chileno Galvarino Apablaza pese al rechazo de la mayoría de los actores políticos de Chile.
La justicia chilena acusa a Apablaza del asesinato del senador Jaime Guzmán y del secuestro de Cristián Edwards, hijo del dueño de 'El Mercurio', el principal diario del país. La máxima autoridad judicial argentina había aprobado su extradición a su país de origen.
"La decisión fue adoptada por unanimidad y Apablaza Guerra ya fue notificado al respecto, aunque el acta de resolución es confidencial", anunció el jueves la CONARE, citada por medios chilenos y argentinos.
El mismo Apablaza hizo pública la noticia poco después de la reunión del organismo para los refugiados. Ahora la justicia deberá cumplimentar la documentación pertinente para enviarla a Chile por la vía diplomática.
"Lo que consideró la Comisión es que durante determinada cantidad de años Apablaza fue victimizado por un régimen inconstitucional en Chile, que estuvo detenido y fue sometido a tormentos, y que nunca se le realizó un juicio", explicó el abogado defensor Leonel Curutchague, citado por Reuters.
La decisión es definitiva y no existe posibilidad de apelación. El ex guerrillero vive con su mujer y sus hijos en la localidad bonaerense de Moreno desde 1998.