martes, 31 de marzo de 2015

Cinco años sin Silva Suppo



El 29 se cumplió un nuevo aniversario del asesinato de Silvia Suppo en 2010. Silvia era testigo de crímenes de lesa humanidad y era denunciante en la causa por la desaparición de su compañero. Se espera que el martes 31 se conozca el veredicto sobre su muerte.

Silvia Suppo fue asesinada el 29 de marzo de 2010. En ese momento, era testigo en causas por delitos de lesa humanidad (declaraba en la causa contra Brusa) e impulsaba como denunciante la investigación sobre su compañero desaparecido Reinaldo Hammeter. En 1977, Silvia había sido secuestrada y violada por los grupos de tareas de Santa Fe. Tenía 17 años.
Silvia denunció que el aleccionamiento sobre el cuerpo de las mujeres era un método específico de tortura que utilizaba la dictadura, y que debía ser considerado como un crimen de lesa humanidad.
El gobierno provincial de Santa Fe se apuró a decir que su asesinato había sido parte de un robo, y así puso un manto de silencio e impunidad, aunque hasta hoy sus familiares, organizaciones de mujeres, de derechos humanos, y de la izquierda reclaman el esclarecimiento y el castigo a todos los responsables.
Durante la lectura de los alegatos, la hija de Silvia Marina Destéfani, en diálogo con La Izquierda Diario, denunció: “Venimos con tres recursos de queja en este juicio. Se nos niega la reconstrucción del hecho, el Tribunal está integrado por Luciano Lauría que tiene amistades confesas con Brusa y sabemos que implican esas cuestiones en relación al asesinato de Silvia. También pensamos que utilizar el Tribunal Federal para esto, que se supone que va a ser por homicidio en ocasión de robo, es un absurdo porque puede ser declarado nulo”.

Para leer y compartir

En estos días, la revista Maten al Mensajero anunció que su folletín, muy recomendable, sobre Silvia Suppo estará disponible para descargar y compartir en su página.
El folletín puede descargarse aquí: http://www.matenalmensajero.com/silvia
“Silvia” es un folletín que reconstruye la historia de Silvia Suppo, sobreviviente de la última dictadura militar asesinada en marzo de 2010 tras declarar en juicios contra represores y el ex Juez Federal Víctor Brusa en Santa Fe.

Nos sobran los motivos: diez razones para una huelga contundente el 31M



El ministro de Economía, Axel Kicillof, llevó la economía a la recesión. Sacrificó el crecimiento en pos de estabilizar el tipo de cambio y las otras variables económicas. El costo del enfriamiento lo pagan los trabajadores. Es necesario un contundente pronunciamiento contra las políticas anti obreras del gobierno y las que preparan los sucesores de Cristina Fernández de Kirchner.

1. Que la Inflación no se siga comiendo al salario: El método inflacionario es una política del gobierno y las patronales para erosionar el poder de compra del salario. En los últimos años se agudizó. En 2014, luego de la devaluación de enero, la inflación pegó un salto. Según el Centro Cifra, perteneciente a la CTA oficialista que no va al paro, la inflación fue 36,8% en 2014, de lo cual deduce una caída del salario real de 4,8%.
De acuerdo al Ministerio de Trabajo, los 19 principales sindicatos consiguieron en paritarias un incremento salarial de 29,7%, considerando el último mes del acuerdo 2013 comparado con el último mes de vigencia de lo firmado en 2014. Cuando se incluye el efecto de los aumentos en cuotas y sumas extraordinarias, el incremento es menor, alcanzando 25,7% en las negociaciones de 2014. La comparación con la inflación da más de 10 puntos porcentuales por debajo para los salarios de los trabajadores registrados.
Si se toman los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que releva el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que incluye a todos los ocupados (registrados y en “negro”) de los aglomerados urbanos, la suba de los ingresos entre el cuarto trimestre de 2013 y el mismo período de 2014 es de 29,8%. Si se lo compara contra el 36,8% de inflación, los trabajadores estuvieron al menos 7 puntos porcentuales detrás. Ni que decir si se compara con la inflación que estima la oposición de derecha en el Congreso que alcanzó 38,5% para 2014 o con la que calcula el macrismo en la Ciudad de Buenos Aires que también rondó el 38%. Esos mismos derechistas que reconocen una inflación que se acerca a la realidad niegan, donde gobiernan, aumentos que permitan recuperar el poder de compra del salario.

2. Paritarias libres y sin techo: El gobierno nacional busca que las paritarias, ya de por sí amañadas por la intervención de las burocracias sindicales que actúan como agentes patronales en el movimiento obrero, tengan techos cada vez más bajos. El año pasado comenzó hablando de techos menores al 20%, deseo que rápidamente tuvo que abandonar. La gran huelga docente en la Provincia de Buenos Aires ayudó a mejorar la posición de negociación de la clase obrera.
Este año el kirchnerismo querrá que una vez más el “ancla salarial” sea el factor que permita recomponer las ganancias empresariales. Esgrime el argumento que la inflación se desaceleró. Es cierto, pero se mantienen en un nivel elevado que por ahora no baja del 30% anual. Eso indica la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires de variación interanual para el mes de febrero de este año. La negociación paritaria tiene que sumar, a la inflación que pueda haber en 2015, la pérdida del salario en 2014. Hay que pelear por paritarias libres y sin techo que partan de un piso del 40%.

3. Para que la canasta familiar no sea un sueño: La comisión técnica de los trabajadores del INDEC organizados en ATE, que enfrentan a las patotas y a la intervención manipuladora de índices, calculó que la canasta familiar costaba $12.228 en diciembre de 2014. Es una medida, no de lo deseable, sino mínima de lo que debería tener de ingreso una familia. En febrero, el costo de la canasta ya llega a $12.800.
La gran mayoría de la clase obrera está lejos de alcanzar ese nivel. La EPH indica que en el cuarto trimestre (octubre-diciembre) de 2014 el 90% de los ocupados (es decir, 9,8 millones de personas) tenían ingresos menores a los $12.000. Es más, el 50% de los ocupados (5,4 millones de personas) no alcanzaba a superar los $5.500 de ingresos (menos de la mitad de la canasta).
Incluso cuando se considera el ingreso total familiar, lo que surge es que el 60% de las familias (4,9 millones de hogares) no pasaba de los $11.000 de ingresos.
Es más, el salario mínimo, vital y móvil es de $4.716 desde enero. Por lo tanto, cubre solo el 39% de la canasta familiar. Hay que pelear por un mínimo de $12.000 en todos los gremios.

4. Contra el trabajo en “negro” y precarizado: En el cuarto trimestre de 2014, el empleo no registrado (en “negro”) se incrementó llegando al 34,3% de los asalariados. Un año antes se ubicaba en 33,5%. A esta realidad hay que agregar que entre los que tienen un empleo formal abundan los contratos “basura” a plazo determinado o mediante tercerización, entre varias otras formas de precariedad laboral. El Estado es un reguero de fraude laboral con miles de contratos a término, de empleos tercerizados y de falsas asistencias técnicas. La fragmentación de colectivo de trabajadores para debilitar las luchas es otra de las conquistas del “modelo”. La pelea por pase a planta de todos los precarios con el mejor convenio es un reclamo para mejorar las condiciones laborales y unificar las filas obreras.

5. Defender los puestos de trabajo: En el cuarto trimestre de 2014 la tasa de desocupación llegó a 6,9% cuando un año antes se ubicaba en 6,4%. Se trata de 837 mil trabajadores sin ocupación en los aglomerados urbanos. Pero esas cifras podrían ser mayores, dado que están sospechadas de sufrir el “dibujo” de la intervención del INDEC.

Con la recesión económica, el año pasado se extendieron las suspensiones y despidos, principalmente en la industria automotriz. Los “indomables” de Lear se plantaron frente a la prepotencia patronal. En Donnelley los trabajadores respondieron al intento de vaciamiento con la toma y puesta en funcionamiento de la planta gráfica. Entre muchos otros casos, hubo luchas contra la pérdida de puestos de trabajo en Calsa, Shell y Honda. Ahora, la gráfica WorldColor se encuentra parada por el reclamo del pago de salarios y contra el riesgo de vaciamiento.
La defensa de los puestos de trabajo requiere la acción decidida de toda la clase obrera.

6. Tirar abajo el impuesto al salario: Si bien el impuesto al salario abarca a una parte reducida de la clase trabajadora que podría llegar a alrededor del 15% (1,5 millones de trabajadores en relación de dependencia y jubilados estiman algunos gremios; para el gobierno serían sólo 850 mil asalariados), cada vez más trabajadores lo pagan porque el mínimo no imponible no se mueve de los $15.000 brutos mensuales establecidos en 2013. Aunque el impuesto sólo aplica a los que entre enero y agosto de ese año superaron los $15.000 brutos, los puestos de trabajo nuevos que superen ese salario tributan. Por eso con cada aumento paritario más asalariados son abarcados y los que ya lo pagaban se ven sometidos a mayores alícuotas. El impuesto alcanza a asalariados que tienen un ingreso neto de apenas $12.450, muy cercano a la canasta familiar.
El kirchnerismo construyó ciertos mitos sobre la supuesta progresividad de este impuesto. Pero mientras ataca a los trabajadores que lo pagan como si fueran privilegiados, los curas y el “partido judicial” de jueces y fiscales corruptos, tan defenestrado por el oficialismo, están exentos del impuesto a pesar de tener ingresos mensuales gigantescos. Lo mismo ocurre con los intereses que ganan los que especulan con los bonos de deuda y otras colocaciones. La renta financiera no paga un centavo. El salario no es ganancia. Hay que reclamar impuestos progresivos a las grandes fortunas.
En el último informe de distribución del ingreso que surge de la EPH también se exhibe un crecimiento del Coeficiente de Gini, lo cual señala un aumento de la desigualdad entre los sectores de mayores ingresos y los de menores. El relato K ya no resiste ni sus propias estadísticas.

7. Contra las jubilaciones de hambre: Desde marzo la jubilación mínima que cobra la mayoría de los jubilados es de $3.821. El kirchnerismo celebra que este monto es el 81% del salario mínimo, vital y móvil, que está en $4.716. Pero lo cierto es que esa jubilación condena a la miseria a nuestros mayores y está bien lejos del 82% móvil que se debería aplicar sobre el salario que percibirían si estuvieran activos.

8. Evitar que más trabajadores caigan en la pobreza: Los desvaríos del ministro de Economía, Axel Kicillof, lo llevaron a restar importancia a las cifras de la pobreza que el INDEC “llamativamente” dejó de publicar. Nuevamente, las trabajadoras y trabajadores que enfrentan la intervención dentro del organismo hicieron una estimación propia que indica que la pobreza alcanzó al 25,5% de las personas en el primer semestre de 2014->http://www.ateindec.org.ar/documentos/documento%208%20anios.pdf]. La pérdida del poder de compra del salario y de los puestos de trabajo también se refleja en la precarización de las condiciones de vida.

9. Las empresas la siguen “levantando en pala”: El Centro CIFRA, antes mencionado, indica que la caída del salario real tuvo su contrapartida en “un incremento en la rentabilidad de las grandes firmas que treparon al 8,0% sobre ventas” durante 2014.
En la cúpula de las 30 empresas más importantes, las ganancias netas se incrementaron 30,8% en 2014 descontando el efecto de la inflación. Como se ve la devaluación, la inflación y la recesión no maltrata a todos. A algunos les va bastante bien.

10. Frenar los ajustes que preparan Macri, Scioli o Massa: Sobran los motivos para hacer un gran pronunciamiento por todos los reclamos de la clase obrera. Por el contrario, la burocracia sindical reduce el paro al reclamo del impuesto al salario y evita poner en movimiento la fuerza de los trabajadores. Busca la alquimia que le permita descomprimir el malestar a la vez que ser funcionales a los sucesores de Cristina Kirchner. Se postulan para controlar a la clase obrera frente a un ajuste mayor que prepararan para después de las elecciones todos los candidatos patronales. Nuevas devaluaciones, más tarifazos y mayor entrega al capital financiero imperialista es la receta de los equipos económicos de los Macri, Scioli o Massa. Para enfrentar el plan de los capitalistas, los sectores combativos del movimiento obrero y la izquierda apuestan a un paro activo, masivo y organizado desde las bases que lleve en sus banderas todos los reclamos obreros.

Pablo Anino

Hoy, paro



Este 31 de marzo el país se verá conmovido por el cuarto paro general durante el gobierno de Cristina Kirchner. Será un nuevo pronunciamiento de millones de trabajadores. El sindicalismo combativo y la izquierda estará nuevamente en las calles, para que escuche la voz de los que quieren unir las demandas de todos los trabajadores.

Siempre que hay una convocatoria a un paro la rutina se conmueve y se dividen las aguas. No es por cualquier razón sino por una de peso: si el país funciona gracias a nuestro trabajo y ese día no producimos, no sólo se pone de manifiesto quienes movemos el país. Con esa demostración además pegamos donde le duele a quienes nos explotan. Este 31 de marzo esta conmoción volverá sentirse a lo largo y a lo ancho de la Argentina. Los trabajadores volvemos a protagonizar un paro general. Estamos ante una manifestación política que nos une como clase y nos opone a los empresarios y también al gobierno. Convocados por la CGT y la CTA opositoras el 31 M paran los colectivos, los trenes, los camioneros, los aeropuertos, los peajes, los trabajadores judiciales, de hospitales y estatales, los bancarios, los del puerto, los de la alimentación, los docentes de la seccionales opositoras de los SUTEBAS y en las fábricas y establecimientos donde el sindicalismo combativo impulsó parar.
La redacción de La Izquierda Diario no fue la excepción a la conmoción que recorre al mundo obrero. Siempre recibimos mensajes de nuestros lectores, pero esta vez la mayor parte de la edición del día no la hicimos los redactores sino los propios lectores. El paro abrió la puerta por donde llegaron cientos de opiniones por whatssap, por mail, por la propia portada del diario donde más de 1000 personas contestaron la encuesta y se pronunciaron en su mayoría por parar por las demandas de todos los trabajadores. Son cientos y cientos de comentarios de la zona norte, del oeste y del sur del Gran Buenos Aires, de La Plata, así como de otros lugares del país. Esa efervescencia se va a hacer sentir en el paro nacional.
Se trata del cuarto paro general bajo el gobierno de Cristina Kirchner. El paro viene con fuerza, más allá de la voluntad de los dirigentes burocráticos que lo convocan. Canalizará la bronca acumulada de meses que hay entre los trabajadores. Hasta Antonio Caló, de la CGT oficialista, debió decir que daba “libertad de acción” a sus afiliados. No es para menos: una y otra vez lo trataron de felpudo en la Casa Rosada para no darle nada. En su gremio, la UOM, hay jóvenes que trabajan hasta 11 horas diarias, también los sábados, por menos de 9000 pesos. En los gremios donde está el sindicalismo combativo, como docentes, telefónicos, alimentación, el neumático, estatales, de la salud, gráficos, entre otros, se impulsaron asambleas. En muchas fábricas, dependencias, escuelas y reparticiones se votó a favor del paro y repudiar la actitud de los gremialistas que llaman a carnerear la medida de fuerza. La bronca es común a todos los lugares de trabajo. La antesala del paro, los debates, las asambleas que se hicieron, la verdad mano a mano de lo que opinan muchos trabajadores, no dejes que te la cuente el gobierno o los dirigentes sindicales, léela en la cobertura de Izquierda Diario.
Se calcula que a cerca de 1.500.000 de trabajadores les sacan el impuesto al salario que se lleva al año casi un aguinaldo. La suba del mínimo no imponible ha sido el principal motivo levantado por los dirigentes de los gremios del transporte y de la CGT opositora para argumentar la convocatoria al paro general. Es un motivo justo: no hay que creer lo que dice el gobierno de que lo cobra un sector "privilegiado" enemigo de ayudar a los más pobres. Lo que es inadmisible es que los bancos o los financistas, los que especulan una y otra vez en la bolsa no paguen renta financiera, y que un trabajador esté obligado a pagar un impuesto cada vez más alto.
Pero no es el único motivo por el cual hay que parar. Los dirigentes sindicales de la CGT que convocan, no hablan de los otros reclamos porque no les importa la suerte de la gran mayoría de trabajadores que no les alcanza el sueldo para llegar a fin de mes, los miles de precarizados, los que están en negro, los jubilados que en su mayoría con el último aumento apenas si llegarán a 3800 pesos. Como decimos en La Izquierda Diario sobran los motivos para parar.
El año pasado hasta aumentó la cantidad de trabajadores en negro cuyo índice ya alcanza el 34,3% de los asalariados cuando un año antes se ubicaba en 33,5%. Pero no es sólo que millones están condenados a trabajar sin estabilidad laboral, sin obra social, sin que se le descuente para la jubilación, sin derecho a sindicalizarse. A esta realidad hay que agregar que entre aquellos que acceden a un empleo formal también abundan los contratos “basura”, con derecho al despido "legal" cuando el patrón quiere. O los que trabajan tercerizados, otra de las formas que aprovechan los empresarios para bajar costos laborales. La precarización del trabajo es una realidad que abarca a más del 50 por ciento de la clase trabajadora.
En medio de un panorama recesivo crecieron, además, las suspensiones y los despidos, sobre todo en la industria automotriz. Los “indomables” de Lear protagonizaron una lucha histórica contra la multinacional norteamericana que los empresarios debieron reconocer como el conflicto del año. Pero también hubo luchas contra la pérdida de puestos de trabajo. En Calsa, Shell, Honda, Cerámica Neuquén, Gestamp, por nombrar sólo algunas. En estos momentos está parada la gráfica WorldColor; los trabajadores exigen que se les pague los salarios y denuncian la política de vaciamiento de la empresa. Tienen un ejemplo en Maddygraf, la ex Donnelley donde los obreros respondieron al intento de vaciamiento con la toma y la puesta en funcionamiento de la planta, una de las más importantes del país. Entre muchos otros casos, estos conflictos solo merecieron el ataque patotero de la burocracia sindical, como en Lear donde el burócrata Ricardo Pignanelli hizo lo imposible para derrotar a los trabajadores.
El sindicalismo combativo y la izquierda fueron los encargados de poner estos reclamos en la agenda nacional. Tal como decidieron durante el fin de semana en reuniones de delegados y activistas e informaron en una conferencia de prensa, nuevamente harán acciones independientes. Los referentes del Subte, Kraft, Lear, Alicorp y MadyGraf, junto a dirigentes de otros gremios y los diputados Christian Castillo y Nicolás del Caño (PTS-FIT), anunciaron un cronograma de 10 cortes y concentraciones. Los piquetes que se realizaran en la Panamericana frente a Lear, en el Puente Pueyrredon, en la entrada de la autopista a La Plata y en otros puntos del país serán la expresión de una política independiente de la burocracia sindical y de todos los partidos opositores tradicionales. El sindicalismo combativo y la izquierda, como en los paros del 20 de noviembre de 2012 y el 10 de abril y 28 de agosto de 2014, estará nuevamente en las calles este 31 M para que se escuche la voz de los que quieren unir las demandas de todos los trabajadores

Ruth Werner

Monsanto y su producto estrella: el glifosato es declarado probablemente cancerígeno para humanos




Hace unos días Patrick Moore, uno de los lobbistas de Monsanto, en una entrevista con el Canal+ francés defendía la total inocuidad de el glifosato o Roundup, pesticida estrella de la multinacional. Afirmó que se podía beber casi un litro sin ningún efecto, entonces el entrevistador le ofrece beber un vaso del producto. El lobbista respondió que él no es estúpido y exige terminar la entrevista.

El herbicida más vendido del mundo

Recientemente la OMS (Organización Mundial de la Salud), declaró al glifosato como “probablemente cancerígeno para humanos”. No se trata de un producto nuevo, ya tiene más de 40 años de uso en la agricultura y actualmente se utiliza en más de 140 países. La decisión contra el glifosato la adoptaron 17 expertos de 11 países que se reunieron en Lyon, Francia, sede de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer.

¿Qué significa que sea probablemente cancerígeno?

Significa que en animales de experimentación se encontraron pruebas suficientes de su responsabilidad en la generación de cáncer, generando inusuales tumores en roedores. Pero según esto, aún no hay pruebas suficientes para sus efectos en humanos.
La gravedad de esto es que son miles las personas que hoy están expuestas a éste fertilizante, principalmente los trabajadores agrícolas y quienes viven en la cercanía de predios en que se aplica. También son aún inciertos los efectos acumulativos para los consumidores de los diversos productos agrícolas que han sido rociados con éste agroquímico.

La defensa de Monsanto

Junto a otras grandes multinacionales de la biotecnología, Monsanto mantiene una enorme actividad en defensa de sus productos, con casos de persecución y hostigamiento a quienes han sido críticos a la actividad de estas empresas. Así, no tardó en salir a su defensa Miguel Angel Sánchez, doctor en Ciencias Biológicas y director ejecutivo de ChileBio, asociación gremial de las empresas que desarrollan biotecnología para la agricultura y que entre sus miembros figuran Bayer, Dow, Dupont-Pioneer, Monsanto y Syngenta. El representante explica que la LARC “no define al glifosato como cancerígeno, sino que lo pone en una categoría donde dice que han habido estudios, en animales, que sugieren que podría tener algún efecto".
Pero estos no son los primeros estudios, hay una amplia gama de denuncias, como la de Marie-Monique Robin, periodista investigadora e historiadora francesa de 48 años, quien realizó el material audiovisual llamado “El Mundo Según Monsanto”.

Algunos antecedentes de Monsanto

Esta empresa tiene un amplio rango de antecedentes: fue creadora y principal beneficiaria del llamado agente naranja utilizado para defoliar las selvas de Vietnam y destruir no solo la salud de los vietnamitas sino también la de las tropas estadounidenses y sus descendientes. Es responsable de la comercialización y producción de los cultivos modificados genéticamente mediante la manipulación genética del maíz, algodón, soja y canola, cultivos que están diseñados para ser resistentes a dosis masivas del herbicida Roundup. Sin embargo y como consecuencia de esto, están generando la aparición de super-malezas, también resistentes a los herbicidas. entre otra serie de productos biotecnológicos ampliamente criticados. En Chile hay más de 35.500 hectáreas dedicadas a la producción de semillas transgénicas para exportación e investigación, transformándolo en uno de los mayores exportadores de este tipo de semillas en el mundo.

Domingo Lara

24M Multitudinaria marcha convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia


El grito ¡vivos los llevaron, vivos los queremos! volvió a sonar en Argentina






A 39 años del golpe genocida que puso fin al primer ensayo revolucionario en la Argentina, con su correlato a nivel mundial que dio inicio con el Mayo Frances, la primavera de Praga y el Cordobazo entre otros ejemplos de ascenso obrero, una vez mas la clase obrera, junto a los estudiantes y la juventud expresaron su mas enérgico repudio a las políticas de giro a la derecha del gobierno de CFK, las causas armadas, el proyecto X y el nombramiento del ex represor Milani frente al ejercito son las máximas expresiones del giro derechista del kirchnerismo en sus ultimas horas.
No podía faltar el grito de “vivos los llevaron, vivos los queremos!” la asamblea de mexicanos de Argentina también dijo presente y La Izquierda Diario les dio la palabra.
En el marco de la X jornada de acción global por Ayotzinapa, a seis meses de la desaparición de los estudiantes normalistas, los asambleistas mexicanos convocan a participar de la ronda de las madres este jueves 26 de marzo a las 15 Hs. En la plaza de Mayo, VIVOS LOS LLEVARON VIVOS LOS QUEREMOS!!!

lunes, 30 de marzo de 2015

24 de marzo, Milani y el batallón 601



Milani es la representación pública de las decenas de miles de asesinos de uniforme que siguen libres y en funciones junto a sus cómplices civiles: los ideólogos del golpe, los empresarios acompañados por políticos patronales, del poder judicial, eclesiástico y sindical. La diferencia con el resto es que la presidenta lo encumbró lo más alto que pudo.

El kirchnerismo quiere utilizar a las miles de personas que se movilizaron el 24 -una fecha que como todos sabemos moviliza desde hace muchos años a trabajadores y jóvenes de todo el país- como furgón de cola del festejo por “las victorias” y “los logros” de su gobierno, aunque astutamente lo haya convocado previamente y por todos los medios a su disposición con el lema de la "marcha de las Madres y Abuelas", con Hebe de Bonafini y Estela de Carloto a la cabeza.
También acusan a la izquierda y a los organismos de derechos humanos independientes que conforman el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia de infantiles por no reconocer la falacia de la "verdad a medias", de no ver la mitad del vaso lleno de los logros K, cuando esos logros en realidad fueron un puñado de símbolos por la “Memoria” y el avance de algunos juicios donde un grupo de genocidas son condenados mientras el conjunto del aparato represivo, de leyes y de transformaciones institucionales heredados de la dictadura siguen prácticamente intactos.
Hace poco más de cinco años, cuando César Milani era desconocido de forma masiva, el actual jefe de Ejército aparecía en un listado de integrantes (entre 1976 y 1983) del Batallón 601, centro clave de inteligencia del Ejército para reprimir a las organizaciones sindicales y políticas que la dictadura buscaba liquidar, que fue publicado por la Revista Veintitrés. No hay otro fundamento que tener un represor al mando del Ejército como Milani o que Hebe -justamente ella todo un símbolo de la lucha antirrepresiva en la dictadura- lo haya abrazado, para demostrar que la impunidad que rige en la Argentina no caduca por más que algunos cientos de viejos represores estén en las cárceles.
Milani es la representación pública de las decenas de miles de asesinos que siguen libres y en funciones entre las fuerzas de represivas, de seguridad e "inteligencia" junto a sus cómplices civiles: los ideólogos del golpe, los empresarios acompañados por políticos patronales, del poder judicial, eclesiástico y sindical. La diferencia con el resto es que la presidenta se encargó de encumbrar lo más alto que pudo a Milani.
El llamado a conformarnos porque se hizo “Justicia” para “algunos desaparecidos” y contentarnos con la pereza de pensar que esa "Justicia" -la que los periodistas adláteres del gobierno denuncian como “lo peor de la dictadura” sólo cuando entra en rencillas con los K- “llegará” para el resto de los 30.000 asesinados durante la dictadura y los más de 1.500 bajo los gobiernos de Perón e Isabel, en unos 300 años -por poner un número inclusive modesto- es inaceptable.
Son miles de represores que se encuentran repartidos en distintas instituciones del Estado, para reprimir y perseguir, como a los trabajadores de Lear; asesinar, como a los miles de jóvenes de las barriadas pobres; y “desaparecer” como a Julio López. Desde la izquierda de los trabajadores seguimos luchando inclaudicablemente desde el comienzo, contra la represión de ayer y de hoy; nos preparamos para las luchas del mañana.
Todos los logros conseguidos fueron producto de la movilización en las calles, de decenas y decenas de miles cada año y en cada uno de los reclamos vinculados a los derechos humanos. Es la única perspectiva realista. Siempre lo entendimos así, tomando las tradiciones de lucha más heroicas de nuestra clase trabajadora. Como en el intenso proceso de insurgencia revolucionaria de los años 70, cuando la clase obrera logró tirar abajo en un día al "Brujo" Lopez Rega, el organizador de la Triple A y mano derecha de Perón e Isabel mediante la huelga general y la movilización de cientos de miles de trabajadores y estudiantes.
Es con esa fuerza, la de la clase obrera, de la mano de los jóvenes y las mujeres, los sectores verdaderamente democráticos, que se puede imponer la apertura de los archivos, el castigo de todos los culpables y la disolución de los aparatos represivos. A esa perspectiva apostamos desde el PTS.
La marcha de la izquierda y los organismos de derechos humanos, sindicales, estudiantiles, que se movilizaron de manera independiente del gobierno este 24, levantó una bandera para aquellos que reniegan de la política de un gobierno que se viste de progre y se abraza con represores, para los que no quieren conformarse y quieren en cambio ampliar entre los trabajadores y la juventud la lucha contra la represión y la impunidad que garantizan los gobiernos de turno de una u otra forma, para pasar a la ofensiva.

Andrea Robles
La autora es hija de César Robles, dirigente del PST asesinado por la Triple A a fines de 1974. Milita en el PTS y dirige el Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones (CEIP) León Trotsky de Buenos Aires.

Del ocaso Nisman al paro nacional



Un nuevo fallo judicial desestima la denuncia del fallecido fiscal y marca un salto en el lento ocaso de la conmoción Nisman. La oposición mediática ensaya un retorno a la agenda anti corrupción y algunas operetas nuevas para mantener la guerra de desgaste contra el kirchnerismo en retirada. Macri tensa su reciente alianza con los radicales a la vez que su propia coalición porteña. Massa acorralado en la Provincia de Buenos Aires, no puede tan siquiera elegir un candidato a Gobernador. La estrategia oficialista kirchneriza a Scioli, mientras scioliza a Randazzo. La incógnita sobre el futuro del kirchnerismo después del kirchnerismo, continúa abierta. Después de las movilizaciones del 24 de marzo, los trabajadores preparan una nueva demostración de fuerzas mientras las conducciones sindicales apuestan a reposicionarse en las internas de los partidos patronales. El Frente de Izquierda y la posibilidad de seguir haciendo historia.

Un nuevo fallo judicial vuelve a echar por tierra las denuncias del fallecido Nisman. Al igual que tras el fallo de Rafecas, la prensa oficialista se regodea.
Para aumentar los males opositores, la vida privada y las oscuras finanzas del fiscal han precipitado la caída del héroe póstumo en el lodo de los impresentables. A la ya conocida relación con la embajada norteamericana y la subordinación a sectores de la Secretaría de Inteligencia, Raúl Kollmann agrega desde Página 12 que en su declaración jurada “no están la cuenta en el Merrill Lynch de Nueva York ni el dinero encontrado en su casa, ni inversiones o propiedades, ni siquiera un auto.
En los papeles, el fallecido fiscal no tenía ahorros, aunque se tomaba vacaciones en el extranjero todo el tiempo”. Incorpora además un nuevo elemento sobre la propiedad de la ya famosa camioneta Audi aportada por contratistas de la CIA: “El dato no sorprende, porque es sabido que Nisman mantenía una estrecha relación con esa agencia de Inteligencia y con la propia Embajada de los Estados Unidos.
Pero a esto se agrega un dato más: la Agencia Télam afirma que Picón es pareja de una hija de Hugo Anzorreguy, imputado en la causa por encubrimiento del atentado contra la AMIA. Es decir que el fiscal andaba en una camioneta vinculada con una agencia de Inteligencia extranjera y a nombre de la hija de una de las personas a las que acusaba".La conmoción política tras la muerte de Nisman y la acusación por encubrimiento contra Cristina y otros funcionarios, entra en su definitivo ocaso.
En su columna central de hoy, Horacio Vervitsky se entusiasma con el retorno coyuntural de la iniciativa oficialista: “La hipótesis de que el liderazgo de Cristina siga intacto durante todo el proceso electoral y aún después incrementa el encono de la oposición política y mediática que no alcanza a entender las razones de esta adhesión popular.
Tal incomprensión los lleva a radicalizar sus posiciones negativas, con lo cual aceleran el recorrido de un círculo vicioso que podría dejarlos una vez más con las manos vacías.” Para luego finalizar con un racconto de las embestidas desestabilizadoras que los enemigos de la Patria (es decir de Cristina). Pero esta construcción de “El Relato”, una especie de trilogía del Realismo Mágico local, tiene varios problemas.
En primer lugar, la hipócrita indignación sobre las trapisondas financieras del difunto fiscal contrasta con la falta de indignación por el inexplicable enriquecimiento de medio gabinete nacional que incluso está procesado. Dentro de “El Relato”, Hotesur, Báez, Ciccone, Jaime, Felisa “devolvé la bolsa” Miceli, etc., son víctimas de las operetas judiciales y de prensa.
Sobre esta línea de falla, apunta parte de la oposición mediática que domingo tras domingo intenta darle letra a la oposición política. Aunque Eduardo van der Kooy trata de no desanimarse del todo y seguir sacándole el jugo a Nisman. Señala que tras el espía no reconocido, Ramón Allan Bogado, habría denuncias por el dinero de campañas del FpV en Misiones, Neuquén y Formosa vinculadas al tráfico de efedrina que podría llegar a manchar al propio secretario de la Presidencia, Eduardo de Pedro.
De todas formas reconoce que al asunto le resta poca soga. Propone entonces volver a la siempre redituable campaña anticorrupción: “Apisonada aquella denuncia del fiscal muerto, el desvelo excluyente de Cristina tendría relación con Claudio Bonadio. El juez sustancia la causa Hotesur, la empresa que administra un complejo hotelero de la familia Kirchner”.
Pero el pacto de fondo tras la pirotecnia verbal contra el “Partido Judicial”, nuevamente lleva desánimo al editorialista rosarino porque “los casos emblemáticos de corrupción –el de Ciccone y Amado Boudou– se aletargan en pruebas y trámites administrativos. Algunos aseguran que el juez Alfredo Lijo colabora con la pacificación. A medida que progrese la campaña electoral, parecería difícil que algún magistrado disponga medidas que incomoden al Gobierno y pueda descompensarlo en la carrera de las urnas. La incógnita quedaría circunscripta a Bonadio y a las novedades capaces de estallar con causas abiertas en el exterior.”
En segundo lugar, El Relato “juega sobre la línea” y corre el riesgo de transformar a Super Cris, infalible, irremplazable, sobrepuesta de una y mil crisis, en su absoluto contrario, una especie de tontuela inocente a quien todo el mundo engaña y traiciona. La lista del “millón de enemigos” es, a pie juntillas, la de los “¿ex? amigos”: los bancos que amasaron fortunas; las policías del gatillo fácil y la impunidad; los buitres y Griesa con jurisdicción cedida; las patronales rurales invitadas hasta 2008 a los actos oficiales y luego de la 125 jamás cuestionadas; los paros sindicales de burocracias traidoras y entreguistas que desde 2003 acompañan al kirchnerismo y que el próximo martes encontrará adherentes incluso en la CGT Balcarce; Jueces y Fiscales nombrados en los últimos años, o los que vienen desde la dictadura y jamás fueron cuestionados. La lista podría ser eterna. La omisión absoluta por parte de Verbitsky no es por ignorancia, por supuesto, es simple obsecuencia.
Y en tercer lugar, el peligroso error de confundir los tiempos y dejarse llevar por la paranoia mediática de las inmediatas coyunturas. Hay debilidades opositoras y fortalezas oficialistas. En gran parte sueles ser simétricas. Que los editorialistas de la Corpo o de la Korpo no quieran ver algún lado de la moneda, es otro cantar. Pero sobre todo, es la “fecha de vencimiento” de este ciclo la que impone una “estrategia de desgaste” que no busca voltear a ningún gobierno sino condicionar al que vendrá.

Después, ¿qué importará el después?

Y hablando de lo que vendrá, Joaquín Morales Solá escribe en La Nación sobre la polarización entre Macri y Scioli: “Se conocen desde hace treinta años. Los dos son hijos de empresarios. Fueron reconocidos popularmente por su afición al deporte antes que por la vocación política. Mauricio Macri y Daniel Scioli (el orden puede cambiar, según las encuestas) están cerca de cumplir un viejo sueño: competir entre ellos por la presidencia de la Nación.” Una pregunta… ¿esta era la nueva política, el trasvasamiento generacional y la revalorización de la militancia?.
Jorge Fernández Díaz señala otro elemento que la prensa oficialista pasa por alto: “El mismísimo Frente para la Victoria tendrá esas inquietantes características: es cada vez más notorio que esa fuerza ya no es un partido sino dos, y que existen más diferencias drásticas e irreconciliables entre el peronismo clásico y el cristinismo que entre los miembros de cualquier otra asociación política”.
No convence más que a sus propios lectores estas supuestas “diferencias drásticas” entre pejotismo y kirchnerismo. Solo hace falta ver el gabinete y las listas nacionales, provinciales y locales en 12 años. ¿O Scioli salió de una Unidad Básica? ¿Sería Scioli el abanderado de un supuesto republicanismo perdido de la mano deel sheriff Granados y los muchachos de la CGT?
Pero sí es cierto que está en debate qué sucederá una vez que el kirchnerismo duro no cuente más con los beneficios del uso centralizado y discrecional del poder y la caja estatal. Para Fernández Díaz y su gorilismo desenfrenado, la militancia kirchnerista, sea cual sea, es un rejunte de yihadistas ideologizados por un populismo revolucionario y no logra ver que una gran parte, la que nació y vivió de, desde y por el Estado es tan marxista como Groucho. Tiene sus principios, pero si es necesario, tiene cualquier otro.
Desde el final de la dictadura a esta parte, la hegemonía conductora dentro del peronismo tuvo dos formas de ejercicio. Cuando oficialista, bajo el bonapartismo absoluto e incuestionable. Cuando opositor, la liga de gobernadores y jefes territoriales que manejan la caja y el poder real vinculado a las policías y los sindicatos. La pelea por determinar las listas se trona vital para el núcleo kirchenirsta y están dispuestos a jugar a fondo, como señala Julio Blanck en su editorial de hoy. Sino pregunten a Paco Pérez en Mendoza. Sin embargo, sin cargos ejecutivos habrá que ver la capacidad de contención de la propia tropa.
Otra parte de la militancia, y sobre todo simpatizantes del kirchnerismo, es una militancia real y nada despreciable. Este sector enfrenta y cada vez lo hará con mayor agudeza, una gran contradicción. Las opciones propuestas desde “el proyecto” serán aceptar a un Scioli “kirchnerizado” con Axel Kicillof como Vice (o algún otro) y un Randazzo sciolizado con Julián “Viva El Papa” Domínguez en provincia por el otro.

De memorias y paros

Sobre esta contradicción enorme, hoy opacada porque el estancamiento económico no se traduce en crisis aguda y por lo tanto una actividad obrera y popular relativamente contenida que está con los ojos puestos sobre los recambios electorales, que el Frente de Izquierda asume cada una de sus batallas.
El casi millón y medio de votos conquistado en 2013 no fueron un fenómeno superficial u ocasional. Amplios sectores de la juventud y de la clase trabajadora escucha, sigue y vota a una izquierda anticapitalista que lucha junto a ellos por cada uno de sus reclamos sin ausentarse de una sola de las contiendas.
Las recientes movilizaciones del 24 de marzo lo pusieron de relieve y por ello el kirchnerismo hizo sus propios “carpetazos” para embarrar la cancha mostrando sus cuotas de macartismo y olvido. La denuncia contra Milani quedó en nuestras manos. En las del kirchnerismo su sostenimiento, la represión en Formosa contra la comunidad Wichis y un pasado que niega el relato al punto tal que el propio Nestor Kirchner le negaba en Santa Cruz un simple estadio a los que siempre perseguimos a los genocidas para conmemorar el 24 de marzo.
Pese al estrepitoso silencio de la prensa oficial u opositora, en pocas horas, millones de trabajadores y trabajadoras expresarán mediante un paro nacional su propia voz pese a que los dirigentes sindicales traidores lo convoquen “desde arriba”, sin continuidad y con intereses mezquinos de disputar sus lugares en la contienda electoral entre los partidos capitalistas a los que pertenecen. En este terreno, el Frente de Izquierda tampoco está ausente.
En especial el PTS, que dedicó y dedica sus mayores esfuerzos para desarrollar la lucha y la independencia política de los trabajadores, está al frente de tomar este paro en nuestras propias manos, exigiendo a los burócratas oficialistas la adhesión y no la simple “libertad de acción” de los Caló, la realización de asambleas de base para votar nuestras demandas y la continuidad en un plan de lucha, activo y nacional.
La confluencia de este sujeto y su adhesión a una perspectiva política independiente, anticapitalista y socialista es nuestra propuesta hacia los millones cansados de un Relato que no terminó con la precarización laboral, las jubilaciones de hambre, el impuesto al salario, los despidos, las persecuciones, la represión y la impunidad.

Sebastián Quijano

“Los grupos de tareas nunca pudieron entrar a la villa. Tenían miedo a la villa”



En el megajuicio de la ESMA declara Alfredo Ayala, que fue dirigente villero de zona norte de Montoneros y cayó prisionero en el campo clandestino de concentración de la ESMA, de donde se fugó dos veces.

“¡¡¿Qué hacés Mantecol?!!” Alfredo Ayala, el hombre que se escapó dos veces de la ESMA, se dio vuelta. Acababa de llegar al predio de la Escuela de Mecánica de la Armada, desde donde había escapado hacía poco más de veinte años. Néstor Kirchner avanzaba entre una comitiva. Año 2004. Un helicóptero lo había dejado en la plaza de armas. A diez metros de aquel llamado, Ayala tomó coraje y preguntó: “Señor presidente, ¿cómo sabe que yo era Mantecol?” Todo le venía pareciendo bastante raro. La invitación. La ocupación del predio. El micro. Y ahora esto. “¡Y cómo no voy a saberlo, Mantecol! –dijo Kirchner–: ¡Mirá al resto! Se vinieron de traje, se pusieron las mejores pilchas, y el único villero sos vos.”
Alfredo Ayala atraviesa una calle de Retiro camino al Mitre. Lleva puesto lo mismo que en ese momento, jean azul gastado y una camisa. Estuvo detenido-desaparecido en el centro clandestino del 7 de septiembre de 1977 al 23 del diciembre de 1979, se escapó y volvió a ser secuestrado el 15 de enero de 1980 con tres semanas de castigo, engrillado a pan y agua y después volvió a escapar. Integró la perrada, ese nombre maldito con el que el Grupo de Tareas 3.3.2 bautizó al equipo de sobrevivientes y de soldados obligados a trabajar en la reparación y cambios del Casino de Oficiales y en emprendimientos satélites del GT, más tarde, desde las mini pymes hasta la preparación de la isla El Silencio como CCD.
Ayala era responsable del movimiento villero de zona norte y varias veces había eludido por los pasillos de las villas al grupo de tareas que enviaban a capturarlo. Cayó en septiembre de 1977 y, como parte de la perrada, fue usado para trabajo esclavo en diferentes actividades. La última era en el taller de un tío del represor Jorge Radice. Lo dejaban a las seis de la mañana y lo pasaban a buscar a las seis de la tarde para llevarlo de vuelta a la ESMA. Una tarde se fue caminando y regresó a la villa. Lo volvieron a capturar tres semanas después. Fue castigado y encerrado. Después le dijeron que le darían una segunda oportunidad y lo llevaron a la isla El Silencio, en el Tigre, donde los marinos tenían un emprendimiento de madera. Lo dejaron en el obraje sin custodia, era a principios de 1980. Los dejaron solos varias semanas. Paró una lancha y le pidió al lanchero que lo llevara y así volvió a escapar.
Su historia previa a la ESMA es menos conocida. Vivió en la villa Uruguay de San Isidro desde los nueve años y fue parte del movimiento villero peronista acoplado más tarde a un sector de Montoneros que respondía al padre Mugica “como factor aglutinador nacional”. Era un tiempo de mucha organización. Las villas proyectaban con lápiz y papel en mano la construcción de viviendas con bañeras como las de los ricos o las de la urbanización. Mantecol Ayala tuvo cada vez más responsabilidades. Llegó a coordinar las 12 villas de San Isidro, y más tarde 38 villas de Capital y provincia de Buenos Aires. Los pasillos de la Uruguay y el Sauce lo escondieron cuando corrió dos veces antes de ser secuestrado y las dos veces que escapó de la ESMA. Un espacio de pasadizos solidarios al que el Grupo de Tareas no se le animó a entrar nunca sin una avanzada previa del Ejército o las fuerzas de seguridad.
La historia de Mantecol es parte de la historia del movimiento villero, uno de los sectores sobre los que echa luz este tercer juicio oral por los crímenes de la ESMA. Mercedes Soiza Reilly es la fiscal del juicio. “Lo que ha permitido este megajuicio es visibilizar los colectivos políticos más humildes, que realizaron el verdadero trabajo territorial en los barrios carenciados. Ellos no sólo fueron silenciados por la cruda represión que fue dirigida desde las Fuerzas Armadas contra ellos, sino además porque a muchas familias no les fue posible acceder a la Justicia para denunciar los crímenes. Muchos de ellos están declarando por primera vez en este juicio, y esto es muy importante, porque el acceso a la Justicia sólo es posible debido a las políticas estatales que garantizan el acompañamiento, facilitando que esta vez también sean escuchadas las personas más vulnerables.”
“En 1976 estábamos hablando de urbanizarlas –dice Mantecol–. Teníamos planes grosos. Mugica decía que los pobres no querían ser pobres, por lo tanto había que devolverles la dignidad. Y otra cosa es que no se quería mejorar las villas. El decía: quiero que dejen de ser Villeros. Me acuerdo de que en un momento de la reunión con él en la villa 31 se desplegó un plano. ‘¿Me entendés?’, dijo: ‘Yo quiero estas casas para los compañeros’. Otro compañero mostró el plano. Y él dijo: ‘Si los ricos tienen un baño con bañadera, por qué no van a tener un baño con bañera los compañeros’. Entonces, en las villas ya no se discutía más sobre el pasillo que había que limpiar o a quién votar. Se discutían cosas grosas.”

La historia

“Mi viejo era comisario en Corrientes, muy fanático de Evita –arranca–. En 1956, adhirió al levantamiento del general Valle y a partir de eso lo degradaron y lo echaron. Como todo comisario, tenía montada otra empresita. Todo legal. Una empresita de transporte con dos camioncitos para transportar naranjas a la provincia, también traía y llevaba muebles y los vendía. De eso hizo un medio de vida. Tenía siete hijos. Yo era el menor. Mi mamá murió cuando apenas nací. Así que en medio de todo ese despiole, mi viejo solo, con una mano atrás y otra adelante, cuando las autoridades le sacaron el grado también persiguieron a la empresa, hasta que la perdió. Quedó en la nada. Pobre.”
En 1959, Alfredo tenía siete años. Se mudaron a Buenos Aires. “Durante un tiempito mi viejo anduvo de acá para allá, dándose la cabeza contra la pared, diciendo que iba a estar mal durante un tiempo, pero se iba a rehacer. Empezó en Claypole, después lo ayudó una amiga que vivía en San Fernando y le dio una piecita en la villa Uruguay. En esa villa empezó a trabajar. Ahí estuvo hasta que se compró su propia casa, también en la villa.”
Mantecol tenía nueve años cuando llegaron a la villa Uruguay. Ahora vive a tres cuadras. “Toda mi juventud la pasé ahí y era totalmente diferente, con otros tipos. Los jóvenes eran más solidarios. No existía la droga. Nosotros queremos recuperar la mística villera. Los chorros eran muy emblemáticos. Eran chorros de verdad porque iban a robar bancos. No tocaban a nadie. Había mucho respeto por los chicos. A los catorce años se me ocurrió hacer una travesía por la estación Victoria, que estaba a ocho cuadras. Un día, a las 10 de la noche, me vio un vecino y me llevó de la oreja. Mi viejo me levantó en peso en ese mismo momento, ¡imaginate! En las esquinas se juntaban los pibes, pero el más grande de la banda te mandaba a tu casa cuando llegaba la noche. Ahí armamos los primeros grupos solidarios porque había mucha pobreza.”
Los más jóvenes juntaban la basura y la llevaban a tres cuadras. Pero uno de los primeros datos de organización sucedió después del primer gran incendio en la villa, en el año 1964 o 1965. Los vecinos se juntaron. Fueron a ver al intendente. La villa estaba en el límite entre San Fernando y San Isidro, pero pertenecía a San Isidro. Había un intendente radical. Les dijo que se organizaran con delegados por pasillo porque “no iba a hablar con todo el mundo”. Entonces, dice Mantecol, “los vecinos se juntaron por pasillos. Había cuatro pasillos por manzana, eran siete manzanas así que había 28 pasillos. Nombraron delegados. Mi viejo que era muy peronista, y me quería mucho, fue a la reunión del pasillo. Yo ya tenía 18 años y me propuso como delegado. Yo trabajaba desde los doce años en un puesto de diarios. Inmediatamente los vecinos me aceptaron, habíamos dado muestras de ser solidarios. Nos juntamos con la comisión de delegados e hicimos una marcha al municipio”.
Años después en la ESMA se acordó de ese momento. Estaba en la huevera, una de los cuartos montados en el sótano con distintas funciones. Recibió una cantidad enorme de fotos. Fotos que los marinos se llevaban de la casas durante los operativos. Fotos de familia.
–¿Para qué se llevaban esas fotos?
–Robaban todo y con eso armaban las historias del secuestrado y, de paso –dice–, si veían un sospechoso de barba candado y pelo largo, preguntaban en el interrogatorio. El tema es que en la reunión que hicimos con el intendente estaban el intendente, un secretario y tres vecinos. Nadie más. Yo nunca vi un fotógrafo ahí, nada. Pero tres fotos de esa reunión estaban en la ESMA.

Pasillo 28

Para entonces eran unos 30 delegados con una reunión por semana. Una noche, el 26 de julio de 1972, se apagaron todas las luces del barrio. “Nos asustamos, y de golpe, veo un incendio como a tres cuadras:
–¡Se está quemando la villa otra vez! dijimos, y en eso escuchamos bombos. Era un homenaje a Eva Perón. Nos acercamos. En la oscuridad los tipos repartían volantes. Firmaban como de la Juventud Peronista de las FAP. Uno era el Flaco Alberto. Estaba su esposa, Cristina. El Flaco vino y me dio unos volantes.
–¿Para qué son? –le dije.
–¡Repartí! –me dijo–. Son de la JP.
–¿Y nosotros por qué no tenemos la Juventud Peronista en el barrio? –dije.
–Ustedes tienen que tener un lugar donde juntarse –aclaró–, donde los jóvenes se junten. No se pueden juntar así porque sí. Hay que organizarse, si no no van a salir más de la pobreza.
Me acuerdo de esa palabra, clarita.
–¿Y cómo hacemos?
–Y... –dijo el Flaco–. No sé, vos fijate.
Me quedé con eso. ¡Cómo se les ocurre a ellos hacer cosas en nuestro barrio, y a nosotros no se nos ocurre! Al otro día, a las 12 del mediodía, me avisan que anda un compañero preguntando por mí. Era el Flaco. Nos encontramos en el pasillo.
–Anoche me preguntaste por qué acá no está la Juventud Peronista. Yo vengo a ver si te puedo dar una mano –dijo–. Podemos ver si hay algún espacio.
–¡Bueno, dale! ¿Qué hacemos?
–Primero, nos tenemos que juntar.
Juntamos quince o veinte compañeros. Todos de la Uruguay. Intentamos que estuvieran representados de todos los pasillos. Estaba Chachito, Elio García, mi amigo del alma, hasta ahora, y medio que se convirtió en mi mano derecha. Nos criamos juntos y mientras eso avanzaba él se fue volcando a la religión evangelista. Chachito todavía está en el barrio. Estaba Selva, Selva Reinoso. Un hermano de Selva. También Nely Figueroa. Los chilenos que hasta ahora están conmigo. Son como mis hermanos: Mario Olivares, Rafael Ferrer y Ayunta Fidelia, la esposa de Mario. Ayunta es el apellido.”

El caño maestro

Con los delegados ya organizados hicieron tendidos de cables. Montaron una guardería para los hijos de las mujeres que salían a trabajar. Organizaron bailes en la única calle abierta de la villa para juntar dinero cuando decidieron comprar una de las casas en venta para poner la unidad básica. Necesitaban bastante plata, así que un grupo que andaba en la zona residencial repartió una nota: “Todo lo que a ustedes les sobra, a nosotros nos sirve”. Con lo que recibieron, hicieron ferias de tres cuadras de largo. “Con toda esa guita compramos la casa para la unidad básica”, dice Mantecol. Cristina, la esposa del Flaco Alberto, era secretaria general de Sanidad, los puso en contacto con los laboratorios como para conseguir algunos remedios. De la JUP, llegaban estudiantes de medicina, de odontología. En el barrio, controlaban los remedios y hacían el control médico sanitario a la gente. Ellos facilitaban los contactos con los hospitales y centros de salud. Así, la villa logró tener un médico a la semana. Los médicos revisaban a los chicos pero también controlaban partidas y vencimientos de remedios. Y les hacían anotar quién los recibía.
“Te voy a contar esta parte –dice y le pone tono de novela de suspenso–: nosotros teníamos cuatro caños de agua, es decir, cuatro canillas en un extremo del barrio para toda una villa de siete manzanas. Hicimos un censo: nos dio que había 607 familias. Teníamos todo controladito, como verás. La cuestión es que vimos que el tema del agua era el tema central, era muy escasa: cuatro canillas para 600 familias era muy poco. Había colas en las canillas para llevar 20 litros de agua para todo el día. ¿Qué hacemos?, dijimos. Otro relevamiento. Vimos qué vecino podía ayudar: encontramos de todo, albañiles, plomeros y hasta un arquitecto.”
En la mesa de un bar dibuja las siete manzanas sobre un cuaderno. El área está limitada por cuatro lados. De un lado, la avenida Uruguay, límite con San Fernando. Del otro, un descampado que hoy es Udaondo. En un extremo estaba la avenida Rolón, y en el otro, Formosa. Las manzanas por el medio están cruzadas por líneas de serpentinas. Algunas más rectas. Otras puro rulo. Las canillas estaban sobre el lado de Uruguay.
“Tenemos que lograr que Obras Sanitarias nos traiga el agua. Hicimos una nota. La firmamos todos. Dos hojas llenas de firmas. Fuimos a Obras Sanitarias de San Isidro. Todo muy bien hecho. Los plomeros pensaron por dónde iban a ir los caños maestros. Queríamos entrarlos por lo que ahora es Udaondo. Dejamos todo. Pasaron dos meses. Nada. Preguntamos. Fuimos. Hicimos una marcha. Y parece que eso les molestó porque dijeron que no, ¡esto no lo vamos a hacer, no hay caños, no hay nada para ustedes!”
–No nos dan el agua –dijimos–, entonces la tenemos que tomar; pero para tomarla, hay que tomarla bien. No puede ser pan para hoy y hambre para mañana. Podíamos ir del otro lado, cortar un caño y poner una manguera, pero no, porque éramos reorganizados, re decididos, nadie se echaba a atrás. Teníamos bien claro lo que queríamos. Eramos muy respetados por los mayores. Todos teníamos en claro qué necesitábamos. Y sin la ayuda de los vecinos no lo podíamos hacer.

La toma

Armaron tres grupos. Uno, para el pozo y los túneles. La idea era cruzar la avenida Uruguay. Hacer túneles de diez metros de largo y un metro y medio de profundidad para llegar del otro lado, donde estaban los caños maestros. “Ahí fue cuando me acordé de mi amigo el Bichi –dice–, estuvo después secuestrado conmigo. El padre trabajaba en Obras Sanitarias. Era radical y fanático del intendente. Pero en la villas como era todo solidario no importaba ser radical o no, sino que la gente tenía que tener el agua.”
El Bichi es Leonardo Martínez, otro de los integrantes de la perrada de la ESMA. Vivía en el Sauce, una villa que estaba en diagonal a la Uruguay, del lado de San Isidro, cruzando el descampado. Obras Sanitarias tenía los aparatos para los túneles. El padre los sacó por “izquierda”. Consiguieron palas. Los trabajadores de Aguas les enseñaron algo de la técnica. “Un cursito rápido”, dice Mantecol. Otro grupo era de apoyo y asistencia. El trabajo se hacía de noche, de día no se podía porque eso era como robar agua. Si llegaba la policía, podían ir todos presos. Así que el grupo avisaba cuándo pasaba la ronda. Paraban. Y luego seguían. El tercer grupo era de asistencia. En general, mujeres, encargadas de la compañía, sostener el trabajo con comida y mate.
“Habremos trabajado unos 20 días”, dice Mantecol. “A los 20 días, habíamos cruzado toda la avenida con 14 caños de una pulgada.”

Asamblea

Hacía falta una pequeña red de caños de tres cuartos de pulgada para pasar por los pasillos caños de media pulgada. Ese caño acercaba el agua a las casas. “Solidariamente entre todos los vecinos podemos poner el agua en los pasillos –se dijeron–. Para eso tenemos que juntar plata, comprar los caños y después cada vecino tiene que hacer su conexión a la casa. Solidariamente podemos ayudar.” Así que hubo dos etapas, gloriosas, dice, en la que para juntar plata hicieron hasta campeonatos de barrilete.
Para entonces, una parte de los más activos estaba encuadrada en el movimiento de villas. Mantecol era uno de los dirigentes. También estaba el Bichi. La adscripción a Montoneros se hacía a partir de una decisión personal. Mantecol dice que podían estar en el movimiento villero pero no ser de Montoneros.

La política

–¿Cuándo se organiza el movimiento villero?
–Movimiento villero siempre hubo, movidas villeras siempre hubo. Se va organizando la cosa con la Jotapé. En mi distrito, había doce villas. Era San Isidro. Cuando van cayendo voy asumiendo todo lo que eran villas. Villas que nunca había pisado pero tenía que ir porque con las caídas los trabajos habían quedado por la mitad. Y el que era responsable del barrio, a su vez tenía reuniones del barrio. En las reuniones del barrio participaban todos los delegados vecinos. Se decidían distintas cosas. Las reivindicaciones también se discutía de política. La discusión política no era a quién vas a votar. Se discutía por qué eramos pobres. ¿Qué camino tomar para salir? ¿Qué teníamos que hacer? ¿Qué significaba Evita para nosotros? Y discutíamos políticamente experiencias de otros barrios que se iban organizando.
–¿Cómo era la relación con Mugica?
–Cuando Montoneros decide que tiene que haber tipos de superficie, empiezan a blanquer a algunas personas. Se empieza a querer participar en política. Se crea el Partido Peronista Auténtico. Se hablaba de que la organización respondía en lo villero al padre Mugica, que era el factor aglutinador nacional. Había reuniones una vez por mes o mes y medio, de una comisión con representantes por distrito. En la zona norte, hubo una gran reunión del movimiento villero que estaba preparando el congreso villero en Córdoba. La reunión se hizo en la Villa 31 y ahí se arma la comisión del distrito, que fue mi primer gran hecho. Estaba orgulloso de que me hubieran elegido. Entré a la reunión a las seis de la tarde y salí a las tres de la mañana lleno de preguntas, de mensajes. Se había discutido de todo. Y había respeto por la gente de las villas. También me sentía orgulloso de salir a las tres de la mañana. Era como un reconocimiento de que yo ya era un villero.
–¿Mugica estaba ahí?
–Sí. Ahí empecé a trabajar en todas las villas. En un momento llegué a ser responsable de 38 villas. En 1976, hice una reunión del movimiento villero en la Villa Carlos Gardel, que me acuerdo porque apareció un compañero, Carlos, del ERP 22, que me propone una articulación con un sector mientras se venía todo abajo.

El secuestro

–¿Cómo te secuestraron?
–A medida que iban cayendo compañeros, se iban ocupando lugares. Todo el ’77 fue así. Caían de otros lados, pero yo trataba de mantenerme en la parte villera. Seguí visitando las villas. También trataba de eludirlos a muchos porque sabía que en cualquier momento caía. Las reuniones eran cada vez más esporádicas e inseguras. Yo caí en septiembre, pero para julio o agosto participé de una reunión. Fue la primera vez que me estaban buscando. Ya estaba medio rajado. Vivía en una pensión en San Fernando. Estaba de novio con una compañera de la Uruguay. No era una relación formal. Ella pensaba que sí pero yo no le decía nada. Cada tanto la visitaba. Estaba separada, tenía una nena de dos años. Yo había organizado una reunión con gente de la Uruguay y el Sauce. Les iba decir cómo estaba la situación. Mi papá vivía en la entrada. Siempre pasaba por ahí porque era un punto de referencia. Llego y a una cuadra veo la chanchita de ENTel, una chanchita con un tipo con una escalera subido a un palo de luz. Voy llegando. Veníamos haciendo prácticas de contraseguimiento. Estoy a una cuadra y me paro y digo: teléfono no hay. Teléfono público, no. El que se usaba estaba en la estación. ¿Qué cable pasa por la villa de ENTel en un palo de luz? Estos son los servicios, me dije. Pero los tipos ya me habían visto. Me metí al pasillo de acá.
Dice y señala uno de los caminos del dibujo que lo llevó entre serpentinas de la Uruguay al descampado, y de ahí al Sauce. “Corro y me meto en un pasillo. Era con salida, no todos tenían salida. Salgo y los tipos a los tiros se meten por acá. Tardan. Cuando llegan yo ya crucé el campo y llego a la Sauce. El auto paró acá. Si cuando me fueron a buscar por segunda vez hubiese estado ahí, no me agarraban: estaba salvado. Nunca entraba el GT a la villa a no ser que hubiera una razzia. Los equipos de tareas nunca pudieron entrar a la villa. Tenían mucho miedo a la villa. Ellos entraban si primero entraba el Ejército, la policía y entonces sí, te cercaban a porrazos.”
Mantecol cayó cerca de ahí. Se escondió en un terrenito que estaba comprando con su hermano, entre pastizales y humedad. Un panadero le prestó una prefabricada. Se fue con su novia. Una semana después los cazaron. A ella la liberaron.

Alejandra Dandan

domingo, 29 de marzo de 2015

"Lo que no dije en Recuerdo de la Muerte"



"Stiuso es de la CIA", asevera Miguel Bonasso en este libro, editado poco antes de la muerte de Nisman. Un libro oportuno.

Bonasso desarrolla un conjunto de denuncias sobre el accionar de los ‘servicios'. Relata, por ejemplo, la historia de Darío Richarte, socio del provocador Galimberti, ex responsable de la Side bajo el gobierno de De la Rúa, "muy vinculado al gobierno de Cristina Fernández", abogado defensor del vice Boudou y designado el año pasado vicerrector de la UBA. También relata el asesinato del prefecto Héctor Febres, un apropiador de bebés de desaparecidos que debía declarar ante los tribunales. Primer diagnóstico: muerte natural; segundo, suicidio. Asesinato, es la caracterización de los organismos de derechos humanos. Se presumía que Febres estaba dispuesto a dar nombres y pedir benevolencia. La investigación del caso quedó en manos "de la jueza Sandra Arroyo Salgado (y) no ha prosperado" (pág. 14). Se trata de la ex esposa de Nisman.
Bonasso rememora las intrigas que llevaron a Massera, desde el Servicio de Informaciones Navales, a la Jefatura del arma -igual que Milani.
A través de diferentes casos (Ledo, Balbuena, etc.) Bonasso va mostrando el papel de los servicios de inteligencia, que se continúan desde la dictadura. "El poder político siguió usando asesinos de la dictadura en plena democracia" (pág. 87). Como se ve, no son "una deuda de la democracia", como dicen los K y anti K, sino su instrumento.
Bonasso llega a la conclusión de que existe un "criptoestado, subyacente bajo las apariencias burocráticas de un Estado de derecho vacío y formal, donde todo ocurre detrás del escenario, fuera del escrutinio de la sociedad civil" (pág. 154).
En el inicio del régimen democrático abrió expectativas en el alfonsinismo: "Usted dirige una institución que fue secreta y criminal durante la dictadura, pero esperamos que sea muy distinta en democracia", le dijo a Becerra, el responsable de la Side de esa época. Pero no era así.
Esta ilusión ‘democrática' la mantuvo bajo los K, cuando ‘creyó' en la ministra de Seguridad K, Nilda Garré.
En el 2003, nos dice Bonasso, propuso a Néstor y Cristina, en Olivos, "disolver el viejo organismo (de la Side), echar a los que hiciera falta, acabar con la corrupción de los ‘fondos reservados' y la ‘clasificación' eterna de algunos secretos de Estado" (pág. 165). "Néstor y Cristina se miraron con rapidez de jugadores de truco y tuve la clara sensación de que me había hundido en un pozo ciego" (pág. 166).
Los K reforzaron el poder heredado de la dictadura hasta el estallido de la presente crisis. A una jerarquización de los servicios y del espionaje apuntaba la doctrina de la "seguridad democrática" - de Verbitsky, Zaffaroni y Garré. Espiar para ‘prevenir'.
Bonasso llega a una conclusión: "ahora se percibe con total claridad lo que ha hecho el gobierno y la oscura maniobra que intenta desplegar: la estatización de los derechos humanos en beneficio de una facción y la ‘reconciliación' con las fuerzas armadas y de seguridad, imprescindibles para frenar y reprimir -como siempre- a la base del movimiento obrero" (pág. 375). Agrega: "demostrando una vitalidad que no tienen las '20 verdades del justicialismo', el viejo concepto de la lucha de clases, perimido para los académicos posmodernos, sigue desnudando el relato oficial" (pág. 392).

Rafael Santos

Se estrena “Cuarenta balas El caso Fischer-Bufano”



A partir del retrato de dos vidas, Cuarenta balas" - El caso Fischer-Bufano (dirigida por Ernesto Gut y Dionisio Cardozo) brinda una valiosa imagen de un momento clave de la lucha de clases en Argentina (la primera mitad de los ’70) y de la militancia de la organización Política Obrera (hoy Partido Obrero).
Jorge Fischer y Miguel Angel Bufano fueron dos dirigentes universitarios de la TERS (tendencia estudiantil del PO en aquel momento) que se proletarizaron. Fischer ingresó en la fábrica de pintura Miluz en 1972 y, ya al año siguiente, luego de destacarse en una toma, fue elegido delegado general. Bufano ingresó en esa época a la empresa. En diciembre de 1974, víctimas de una confabulación entre Miluz, la burocracia sindical y la policía, fueron secuestrados por la Triple A en la puerta de la fábrica. Sus cuerpos aparecieron dos días después. El ERP, de manera inconsulta y contraproducente para la organización de la fábrica, asesinó, como "venganza" por el asesinato de Fischer y Bufano, a dos directivos de la empresa. Posteriormente, la Triple A secuestró y asesinó al sucesor de Fischer, el peronista de izquierda Héctor Noriega, quien se había animado a asumir como delegado general de la fábrica, continuando con el legado de sus compañeros. La organización obrera sucumbió a comienzos del ’76, víctima de la represión y la desmoralización.
Podemos decir que el film se destaca en relación con el cine que recrea la militancia de la época por dos motivos. Primero: cada año se estrenan decenas de films argentinos sobre los setenta y, en su inmensa mayoría, cuando hablan de represión, hacen referencia casi exclusivamente a la última dictadura militar. Muy pocos hablan de la Triple A, tal vez porque obligaría a referirse a Perón, al PJ y a la burocracia sindical. Una honrosa excepción lo es "Parapolicial Negro" (dirigida por Valentín Javier Diment), que hace foco en la pata policial de la Triple A. Cuarenta balas denuncia el rol de Perón en la configuración de la organización paramilitar y lo hace apoyándose en la caracterización que Política Obrera realizó en ese momento: si el viejo líder volvía del exilio, era para aniquilar la tendencia hacia la independencia política de los trabajadores que la izquierda y el clasismo expresaban.
Segundo: la mayor parte de las películas sobre militantes rescata la vida de guerrilleros y reconstruye acciones militares. Aquí tenemos a dos jóvenes que, formándose en el contexto internacional de la revolución cubana, la lucha vietnamita, el Mayo francés y la Primavera de Praga, despertaron a la vida política en la época del Cordobazo. Su militancia consistió en acompañar a esa clase obrera que despertaba, agudizando sus tendencias combativas que permitieran superar la regimentación peronista. En Cuarenta balas vemos lo que era organizar una marcha bajo la dictadura de Onganía y lo que representaba "proletarizarse", que era no sólo entrar a trabajar a una fábrica, sino también ir a vivir a un barrio obrero. Podemos escuchar la voz de Fischer en el multitudinario plenario antiburocrático que se realizó en Villa Constitución en abril de 1974, llamando a conformar una coordinadora nacional clasista, planteo rechazado por Tosco, Salamanca y Piccinini.
Con más de treinta entrevistas, tres años de investigación, un emotivo acompañamiento musical, animaciones y recreaciones de época, Cuarenta balas muestra que el legado de estos jóvenes militantes (al morir, Fischer tenía 25 años y Bufano 23) sigue profundamente vivo en cada lucha de los trabajadores y en cada militante revolucionario.
La película se estrena el jueves 26 de marzo en el Espacio INCAA Gaumont, Av. Rivadavia 1635, Ciudad de Buenos Aires.

El discurso oficial de la "memoria"

En ocasión de la realización en Salta de la Fiesta Nacional del Teatro (organizada por el Instituto Nacional del Teatro (INT) y la Dirección de Cultura y Turismo de la provincia de Salta del 20 al 29 de marzo) se ha dispuesto que el 27 y el 24 sean "el Día Internacional del Teatro y el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, fechas ejes de las actividades especiales de la Fiesta".
En su discurso inicial, Guillermo Parodi, director del INT, señaló que "la celebración de la memoria se conecta con la celebración del tiempo vivido y con el recuerdo, algo que nos hace primordialmente humanos". Deliberadamente el relato oficial "olvida" los desaparecidos en "democracia" como Julio López, la represión a los qom, la represión en fábricas de la gendarmería con Berni a la cabeza y un presente con el represor Milani y los servicios de inteligencia (Proyecto X) contra el activismo y los luchadores sociales.
El otro acontecimiento a "celebrar", el Día Internacional del Teatro, tiene como contrapartida la degradación artística y precarización laboral en que se desarrolla. La participación de las obras seleccionadas en las provincias, mayormente en las llamadas "Fiestas provinciales", es voluntaria por Reglamento, cuyo punto uno establece que los elencos acuerdan en no percibir ninguna paga por este trabajo. Y que la organización correrá por cuenta de alguna ONG. En cuanto al otro límite establecido, el artístico, establece que el elenco recibirá cachet (si llega a la nacional) y traslados para hasta diez integrantes, estableciendo así un coto previo a la posibilidad de creación.
La oposición y el oficialismo ofrecen como salida a la encrucijada del teatro independiente liberar la producción al "mercado", mediante el Mica (Mercado de Industrias Culturales Argentinas) y Escena70, el mismo tipo de mercado con diferentes "compradores" capitalistas. Todo esto sucede en medio del silencio de la dirección de la mayor organización de artistas de teatro, la Asociación Argentina de Actores.
Ya se han alzado las primeras voces contra esta política: grupos teatrales de la Ciudad de Buenos Aires reclamaron contra las condiciones de Escena 70; La Asociación de Titiriteros, Actores y Coreógrafos del Chaco denuncia que "el Estado nacional avanza por los fondos del instituto nacional de teatro y redirecciona partidas a centros culturales oficiales y casas del bicentenario", y reclama que los fondos destinados al INT lleguen a las manos de los teatristas independientes.
La novedad de esta fiesta es la provincia donde se hace, Salta, donde la política está cambiando de signo. Las clases explotadas, a pesar de los embates de los partidos y gobiernos tradicionales, se han volcado hacia la izquierda y son una expresión genuina el reconocimiento y gran votación alcanzada por el Partido Obrero. Esto será advertido por el gobierno nacional y provincial para intentar usar la Fiesta del Teatro para su campaña.
De los encuentros, fiestas y festivales en las provincias participan además de los artistas, el mejor público para estas ocasiones: personas inquietas, estudiantes activos, intelectuales, profesionales, y se genera un clima propenso al debate y el disfrute.
Los artistas nos merecemos un debate y la posibilidad de sentar una organización independiente de gobiernos y empresarios, que luche por nuestros derechos, que sea consciente que es el régimen actual el principal enemigo de la creación artística. Que debemos ser parte de la lucha del conjunto de trabajadores por emanciparnos del yugo del capital, que se apropia, tanto como degrada nuestra producción artística.

Ricardo Goldín e Iván Moschner

El 31, a luchar por un paro activo nacional

Es difícil recordar un paro que haya sido convocado con tanta antelación como el del próximo martes 31.
Naturalmente, cuando la burocracia sindical -en este caso del transporte, de bancarios y algunos otros gremios- "programa" una medida de ese modo, no lo hace con el propósito de prepararla intensamente junto a las bases obreras. Su intención, por el contrario, era ofrecerle al gobierno un generoso espacio de contemporización, incluso a cambio de alguna oferta lejana a las aspiraciones de los trabajadores.

Trabajadores y capitalistas

Este enrarecimiento de las paritarias ha llevado a los círculos capitalistas a declararse ellos también víctimas de esta confiscación, en la medida que deberían compensar con mayores aumentos la carga del impuesto. Este punto de vista omite que la gran patronal traslada esos mayores costos al precio de sus productos y, por lo tanto, a los consumidores. Pero principalmente, encubre que la política fiscal entraña una gigantesca transferencia de riqueza social de los trabajadores a los capitalistas. En los últimos cuatro años, la recaudación de "ganancias" sobre el salario se duplicó, mientras que el mismo impuesto sobre las empresas sólo creció un 25%. Cuando se computan todos los impuestos, se tiene que terminan absorbiendo la mitad del salario. La suma recaudada por el impuesto al salario en el año 2014 -110.000 millones de pesos- se acercará este año a los 143 mil millones de exenciones impositivas al capital incluidos en el presupuesto 2015 en el rubro "gastos tributarios".
Esta tentativa fracasó: el gobierno no abrió mano del impuesto a las ganancias, y su ministro Kicillof volvió a defenderlo cerradamente en las últimas horas. El empecinamiento es toda una confesión: el "modelo" se sostiene sobre el saqueo al salario.
Para un trabajador casado con un salario bruto de 21.000 (y un neto apenas por encima de la actual canasta familiar) el impuesto se lleva dos sueldos anuales. La carga del impuesto coloca un campo minado sobre las próximas paritarias, en algunas de las cuales han comenzado a discutirse porcentuales de aumentos "libres del impuesto". Un informe privado señala que, para un aumento efectivo del 30%, el sueldo bruto de un jefe de familia afectado por el impuesto debería subir un 46%. Algunas patronales debieron resarcir a sus trabajadores todo o parte del impuesto, como ocurrió en el Banco Ciudad, Banco Provincia, en Tiempo Argentino o en Fate a partir de un reclamo firme de su organización obrera. El cuerpo de delegados del subte votó en su pliego paritario el reclamo de un bono compensatorio por el 100% del descuento de ganancias.
El gobierno contrapone la recaudación de "ganancias" con el pago de la asignación por hijo: reconoce así que las políticas asistenciales -que apenas mitigan la desocupación creciente- la sostienen los propios trabajadores. La incautación al salario financia otro jolgorio, el de las colocaciones financieras y de la deuda pública, que contribuyen a "planchar" la cotización del dólar y que, por esa misma vía, aseguran a sus beneficiarios rendimientos fantásticos en moneda dura. Mientras el salario de los trabajadores está sometido al rasero de una canasta de 15.000 pesos, los intereses de los activos financieros... no pagan ganancias. El festival de la deuda pública, que enriquece a los bancos y que el gobierno financia con emisión creciente, también lo pagan los trabajadores, con inflación creciente. Mientras los fondos bancarios se concentran en la deuda pública usuraria, el crédito se encarece y se paraliza, agravando la recesión y los despidos.

Oposición

La oposición coquetea con una "derogación" del impuesto al salario que ya ha demostrado, en sus iniciativas parlamentarias, no estar dispuesta a llevar adelante. Los Macri o Massa sólo atenuarían la carga del impuesto si la pueden compensar con un ajuste del gasto contra trabajadores y consumidores, a través de tarifazos por un lado, y de una devaluación, por el otro. De todos modos, las promesas electorales sirven de excusa para que la burocracia sindical opositora estreche lazos con esos candidatos. Los Macri, Massa o Scioli quieren que el trabajo sucio de la demolición del salario sea cargado, en todo lo que sea posible, al tándem Cristina -Kicillof. Por eso mismo, el paro del 31 ha sido acotado en su programa, su alcance y su perspectiva.
En oposición a esa política paralizante, un gran plenario obrero en el Sutna San Fernando estableció un programa y una caracterización ante la jornada del 31, llamando a luchar por un paro general y activo por la anulación del impuesto confiscatorio, la prohibición de despidos, por paritarias sin techo y pase a planta de todos los precarizados. Junto a este programa, se resolvieron piquetes y movilizaciones.
El paro del 31 pone a la orden del día su continuidad. Se impone la necesidad de un plan de lucha. Una derrota del gobierno K sería un golpe también a quienes pretenden sucederlo y preparan un ajuste en regla. Ello refuerza la necesidad de una campaña del Frente de Izquierda a la escala de todo el país, por la victoria de la lucha planteada, por una alternativa y un programa de los trabajadores frente a la crisis.

Marcelo Ramal

sábado, 28 de marzo de 2015

La democracia del dinero




La democracia del dinero. Un tema para discutir ya. En Alemania, todos los años se reinicia esta discusión. Acaban los diarios de publicar la gran noticia: “Los gerentes alemanes ganan más que nunca”, y se trae la lista. Para no creer en una democracia. El que más gana es el gerente general de la empresa automovilística Volkswagen, Martin Winterkorn, que en 2014 obtuvo 15,9 millones de euros. Algo increíble, seis por ciento más de lo que percibió en 2013. El segundo en cobrar más es Dieter Zetschke, presidente de Daimler-Mercedes Benz, con 14,4 millones de euros anuales, cinco por ciento más que el año anterior. En tercer lugar, nada menos que el director del correo alemán, Frank Appel, con 9,6 millones de euros, 22 por ciento más que en 2013; luego Ulf Schneider, de la empresa Fresenius, con una ganancia anual de 9,2 millones de euros, 70 por ciento más que en 2013; luego Kurt Bock, de BASF, 7,8 millones, 54 por ciento más que en 2013; luego Kasper Rorsted, de Henkel, con 7,7 millones; Joe Kaeser, de Siemens, con 6,7 millones; Martin Dekkerss, de Bayer, con 6,7 millones; Elmar Degenhardt, de Continental, y Anshu Jain, del Deutsche Bank, ambos con 6,2 millones anuales cada uno.
Increíble. Una sociedad que se dice democrática, donde los jubilados y desocupados viven con 500 euros mensuales. Mientras bajo el mismo cielo hay gente que gana millones. ¿Es democracia esto? Sí, Alemania es considerado el país más democrático de Europa. Es como para ir al espejo de casa y sacarse la lengua a sí mismo. Aquí la ironía llega ya a sus límites: Grecia, con el nuevo gobierno de izquierda, manifestó ante Europa su imposibilidad de pagar sus deudas al Mercado Común Europeo. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, le respondió que les rebaje los sueldos a los jubilados. Es increíble, sí, es que los jubilados griegos tienen fama de ser los que mejor están en Europa. Pero, ¿qué sentido tiene que una sociedad democrática les quite a sus jubilados para pagar deudas exteriores? Democrático, el ministro.
Debe comenzar ya la gran discusión sobre lo que es democracia. No puede ser que se llame democrático a un país donde hay personas que ganan millones y otros que tienen apenas para comer, si lo tienen. Democracia, ante todo, debe significar Libertad en Igualdad. Lo repetimos siempre, cabe una vez más nuestro Himno Nacional de 1813: “Ved en trono a la noble Igualdad. ¡Libertad, Libertad, Libertad!”. Es como para cantárselo a estos ejecutivos alemanes en pleno rostro. No es democrático un régimen donde algunos ganan millones y otros –y no son pocos– reciban apenas monedas. Hablo de Alemania, pero en Estados Unidos las diferencias son peores. Lo que ganan los ejecutivos de las empresas es el triple o más de lo que ganan los ejecutivos alemanes.
Las empresas tienen un argumento cuando se les reprochan esos altos pagos: “Si no se les paga eso los managers se van a Estados Unidos donde los atraen con mejores sueldos”. Sí, los ejecutivos norteamericanos, como decimos, ganan dos o tres veces más que lo que reciben los alemanes en su país. Quiere decir que el “mal de la democracia”, con las diferencias sociales tan grandes, viene de ese ejemplo de llamada democracia. En 2014, el ejecutivo que en Estados Unidos ganó más dinero fue Robert Iger, del consorcio Walt Disney, que obtuvo unos 32,1 millones en euros, para comparar con el ejecutivo alemán de más ganancias: 15,9 millones de euros.
Además, a los ejecutivos se les pone a disposición autos con choferes y se les pagan todos los gastos de comunicación.
Son todas fórmulas económicas inspiradas en el ejemplo de Estados Unidos, que siguen imponiéndose con su forma de actuar en el mundo entero.
Todo pertenece al reino de la hipocresía. El que es rico “por algo será”, es el principio ético que vale. No se estudia, por ejemplo, cómo el poder somete y cómo las posibilidades de llegar a los sueldos vienen a ser el único fin moral de la sociedad.
Por supuesto, esa forma de cambiar la Etica por la “capacidad de producción” o la capacidad de ganar más es el fondo de la ideología capitalista. Que –y esto lo repetimos una vez más– se basa en la democracia del voto. Y del ciudadano que cree que ya con poner el papel en la urna es un democrático. La realidad de nuestra democracia es que hay partidos políticos que tienen millones y otros que dependen apenas del bolsillo del obrero.
Alguna vez el pueblo argentino saldrá a la calle cantando ese increíble “Ved en trono a la noble Igualdad. ¡Libertad, Libertad, Libertad!” y hará valer esos principios tan soñados por aquellos hombres de Mayo como Moreno, Belgrano y Castelli.
Hay un ejemplo en el mundo: el pueblo armenio que –desde que los turcos cometieron ese horrible crimen del genocidio armenio con más de un millón y medio de víctimas– no dejó nunca en todo el mundo de reclamar justicia. Y eso ha tenido su eco. Nadie ya puede negar ese crimen tan cobarde y absurdo. Por ejemplo, la Iglesia Católica Argentina, por primera vez en su historia, dio una misa en la Catedral por las víctimas armenias en aquel holocausto. La misa fue ofrecida por el cardenal Marco Aurelio Poli. Y estaba presente el arzobispo de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, monseñor Mouradian. Por su parte, el papa Francisco anunció que oficiará una misa en la Basílica de San Pedro por las víctimas armenias, el 12 de abril próximo. Y para el 24 de abril próximo, a las 19.15, se organizó un acto religioso en “reconocimiento de los mártires del genocidio armenio” en el convento de Santa Anna Kloster, Munich, donde actuará el coro de mujeres de Geghard, Armenia.
La movilización constante de todo un pueblo a lo largo de un siglo ha tenido ese reconocimiento. Sólo así, con la gente en la calle, lograremos un mundo sin miserias, sin niños con hambre y en Libertad.

Osvaldo Bayer

Así se planeó y ejecutó la emboscada contra el dictador Pinochet en septiembre de 1986




Entrevista a César Bunster, jefe logístico del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) de la acción política-militar que sacudió la dictadura y Chile durante varios días.

Dick Emanuelsson
Santiago de Chile / 2013-03-26

viernes, 27 de marzo de 2015

La estatización trucha de Randazzo

Un nuevo ciclo de privatización ferroviaria

Aunque el ‘relato’ anuncia la “reestatización” del ferrocarril, el proyecto de ley enviado por el ministro Florencio Randazzo al Congreso sólo habla de una “política de reactivación” ferroviaria. Pasa la esponja a 20 años de vaciamiento y miente sobre el futuro. La sorprendente prueba de esto la ofreció Federico Sturzenegger, quien adelantó, en el plenario de comisiones de Diputados, el apoyo del macrismo.
El artículo 2° consagra “la participación pública y privada en la prestación y operación de los servicios ferroviarios”. Plantea “renegociar los contratos de concesión” en el transporte de cargas: Nuevo Central Argentino (Aceitera Deheza), Ferroexpreso Pampeano (Techint) y Ferrosur Roca (Cementera Camargo Correa). Son sectores rentables. La ley sólo relativiza el control de los actuales concesionarios al plantear que estos ramales deben ser abiertos a todos los “usuarios” que se anoten en un registro especial. Algo reclamado por otros grupos exportadores de granos y minerales.
También plantea la “renegociación” de los contratos de concesión en sectores del transporte de pasajeros como el ferrocarril Urquiza (grupo Roggio) y Belgrano Norte (Emepa). En su artículo sexto consagra la mantención de la Sociedad Belgrano Cargas y Logística SA. En el Belgrano Cargas, que abarca 13 provincias y todo el corredor de la soja, está la crema del negocio. Hoy de la reconstrucción por parte de los chinos, y mañana de la administración. Su modernización, encarada en los acuerdos leoninos con China es una exigencia del Banco Mundial y de las grandes compañías exportadoras para abaratar el costo de la logística argentina.
El proyecto permite (art. 15) “La gestión de los sistemas de control de circulación de trenes y el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria (por) terceros o asociada a terceros”. Mantiene en pie la tercerización-superexplotación de los trabajadores. El capital chino, al hacerse cargo del mantenimiento, será una gran tercerizada. La lucha contra esto costó la vida de Mariano Ferreyra (y centenares de despidos y persecuciones) por parte de la patota de Pedraza. El proyecto del gobierno incorpora al directorio a dos burócratas sindicales, es decir, continúa el pacto de la trilogía que condujo al crimen de Mariano.
El proyecto tampoco plantea ningún tipo de auditoria, ni inventario de los bienes que el Estado pasa a “administrar” en forma directa. Es un operativo de encubrimiento: habría que rendir cuentas de 100.000 millones de pesos en subsidios otorgados en la “década” a concesionarias. Estas han desviado los subsidios a su patrimonio y nuevos negocios, en lugar de invertirlos en mantenimiento.
Las movilizaciones contra el crimen de Mariano y por la masacre de Once, obligaron a medidas que llegaron mal y tarde. El gobierno primero cerró contratos con los chinos para importar vagones y repuestos y luego envió el Proyecto que crea Ferrocarriles Argentinos. Un superendeudamiento que golpea cualquier industrialización nacional. Ya no es el vaciamiento indiscriminado, hay una reconstrucción selectiva, parcial, otra vez privatista, desindustrializadora y basada en endeudamiento, sobre las ruinas del viejo ferrocarril.
La oposición burguesa reclama que este endeudamiento externo sea pagado con aumento de tarifas (La Nación, 6/3).
El sistema de transporte nacional no da más. Se necesita la estatización de todo el sistema ferroviario, sin pago de indemnización alguna, incluyendo la reapertura de Emfer y todos los talleres, en una empresa única bajo control obrero, con representantes electos democráticamente. Tarea que encarará un gobierno de trabajadores como sería el gobierno del Frente de Izquierda.
Esta caracterización y este planteo fueron la base de nuestra intervención en el plenario de Comisiones al que pegó el faltazo Randazzo y del dictamen de minoría del Frente de Izquierda, en realidad una ley alternativa elaborada en combinación con los trabajadores ferroviarios de la Seccional Haedo (“Pollo” Sobrero) y de Causa Ferroviaria-Partido Obrero.

Rafael Santos y Néstor Pitrola

Por qué la Bolsa sube cuando la economía cae

El año comenzó con los peores registros de actividad económica desde el derrumbe de 2002. Incluso "el retroceso del producto bruto interno (PBI) informado por el Indec (0,8%) es mucho menor que el que calculan los analistas privados" (La Nación, 30/12/14).
Para Econométrica en 2014 hubo "una recesión cercana al 2,3%", y del "2,6% según la consultora de Orlando Ferreres" (Perfil, 28/2).
El retroceso en el sector financiero obedeció a "que los depósitos y créditos crecieron menos que la inflación. Los depósitos cayeron 6,7% y los préstamos una caída del 12,1%, esto a pesar de las líneas subsidiadas como "Procrear, Procreauto y el "Ahora 12" y las líneas de financiamiento para la inversión productiva"(iProfesional, 26/12/14).
En el comercio exterior, enero dejó "una caída del 18% de las exportaciones y del 19% para las importaciones" (Perfil, 28/2); "las expectativas de creación de empleo mantienen su tendencia de estancamiento para el segundo trimestre del año" (Cronista, 10/3).

Los bancos

En la Bolsa se vive otra realidad: las cotizaciones suben desde hace meses y están en los máximos desde 2002. Las mayores subas son: Galicia, 136%; Macro, 163%, y Francés, 208%. La valuación de los tres supera 15.500 millones de dólares.
Los bancos han retirado sus críticas a las restricciones que se impusieron a los créditos ante los beneficios que obtienen por invertir en Letras de Tesorería. El monto que los bancos han destinado a las letras y notas del Banco Central (Lebac y Nobac) asciende al equivalente a 35.200 millones de dólares, con tasas de interés del 30% anual -o sea 10.500 millones de dólares de intereses anuales.
El mecanismo cierra con el blue planchado. Ocurre que el Banco Central argentino vende entre 400 y 500 millones de dólares mensuales en "dólar ahorro" que los compradores venden en el paralelo con ganancias del 30%.
La absorción del dinero de plaza por el Banco Central ha reducido el crédito en todos los renglones, menos el oficial.

Las distribuidoras eléctricas

Las empresas distribuidoras de electricidad (muy "populares" por estos días por la amplitud de los cortes que padece la población), están entre las grandes beneficiarias de subsidios y prebendas. A pesar de ser empresas quebradas, protagonizan destacadas subas en Wall Street.
La Secretaría de Energía ha incrementado el precio del kilovatio "hasta el 185% con mayor impacto en los que menos consumen. Para una casa de familia con un consumo bimestral de 300 a 650 kilovatios, el valor de la unidad debería pasar de 0,17 a 0,48 pesos". Según había trascendido, se estaba registrando un quite de colaboración de las contratistas de Edesur por falta de pago, lo que habría contribuido a alargar los plazos de reparación".
Además los ingresos por penalizaciones que han cobrado y figuran en las facturas por el "programa de uso racional de la energía eléctrica (Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica -PUREE) podrá computarse como ingresos propios. Hasta ahora, las compañías se quedaban con esos fondos, pero figuraban como una deuda que se compensaba con los créditos por reconocimiento de mayores costos (iProfesional, 16/3).
Kicillof ha diseñado una especie de bono eléctrico llamado Liquidaciones de Ventas con Fecha de Vencimiento a Definir" (LVFVD). "Estos títulos serán cedidos a las distribuidoras a modo de compensación por los mayores costos salariales que han tenido desde 2014 y que no pudieron trasladar a las tarifas. Las empresas utilizarán esos papeles para cancelar las deudas que tienen acumuladas con la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa) por las facturas impagas de energía y por los adelantos de fondos que recibieron en los últimos meses" (La política Online, 18/3).
Además, "restablece los subsidios para los casi 500.000 clientes de Puerto Madero, Recoleta, Barrio Norte y los countries que desde fines de 2011 habían comenzado a pagar las tarifas sin descuentos" (ibídem).
En 2014, los subsidios del sector eléctrico que afrontó Cammesa "alcanzaron un récord de 72.000 millones de pesos. Para este año, los cálculos más conservadores ya indican que la cuenta a pagar por ese concepto va camino a superar los 100.000 millones de pesos" (íbidem). Sin compromiso alguno de inversiones. Edenor hace dos años cotizaba a 2 dólares, ahora alcanzó 18. La Bolsa no sube por las ‘expectativas' en un nuevo gobierno sino por las acciones del gobierno actual.
Las subas de bonos y acciones se dan sin ingreso de capitales al país, ya que la mayor parte se negocia en el exterior. Las ganancias extraordinarias van a los operadores de Wall Street. Los subsidios al sector financiero y las empresas de servicios públicos han llevado a la quiebra del Banco Central. Un analista menciona que "las reservas efectivas son, en el mejor de los casos, un tercio de las informadas" y, si "se tratase de una institución controlada por su propia Superintendencia de Entidades, se habría dispuesto hace rato su liquidación".

Nicolás Roveri

jueves, 26 de marzo de 2015

Rodolfo Walsh, periodismo y militancia. ¿Un debate de la actualidad?



El 25 de marzo se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de Rodolfo Walsh. Entre sus múltiples trabajos realizó un importante aporte al semanario de la CGT de los Argentinos y otras experiencias militantes.

La historia es conocida: a principios de 1968, en una escala que realiza en Madrid, a su regreso al país desde Cuba, Rodolfo Walsh logra asistir a la residencia de Puerta de Hierro, la Quinta 17 de Octubre donde el general Juan Domingo Perón vive su exilio. Walsh no es peronista, por más que haya escrito una década antes el libro más importante de la resistencia peronista (Operación Masacre). Es más, en 1955 era partidario de la “Revolución Libertadora” e incluso llegó a escribir un texto en homenaje a uno de los aviadores que bombardearon la Plaza de Mayo. Así y todo, va al encuentro, y allí el viejo líder le presenta al dirigente sindical Raimundo Ongaro.
Tras su regreso de Cuba, entonces, Walsh fundó y se puso a dirigir el semanario CGT, de la combativa CGT de los Argentinos, y redactó su convocatoria del Primero de Mayo (1968). Allí publicó la serie de notas (siete) que luego, compiladas y retrabajadas, conformarán aquello que el periodista Rogelio García Lupo denominó como “el folletín de la clase obrera”, es decir, el libro ¿Quién mató a Rosendo?
Walsh ya había participado, en 1966, de las elecciones de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa, y al año siguiente, junto a los hermanos Viñas, había integrado el Consejo de Redacción de la revista Problemas del tercer mundo, pero lo del semanario CGT realmente fue otra cosa. Resulta evidente que esa experiencia fue un verdadero parte aguas en su vida. Allí Walsh palpó cuánto podía aportar desde el oficio del periodismo a la lucha revolucionaria, se formó teórica y prácticamente en el marco de un proceso que exigía conceptualizar las apuestas emprendidas y repensar las acciones en función de los cambios operados en la coyuntura.
De allí en más, en sus notas para empresas periodísticas (como las emblemáticas que realizó para Panorama, caracterizadas por Daniel Link como una verdadera “incursión antropológica” desde el oficio), Walsh prestará cada vez más atención a la cuestión económica y las condiciones de vida en las grandes ciudades y se esforzará por sostener una “formación marxista” (en momentos de desánimo, rescatará la “divina paciencia” que tuvieron hombres como Marx, Engels y Lenin). De hecho, quienes compartieron los días junto a él en esos tiempos, destacan que, mientras armaban el proyecto del diario CGT, mantenía sobre su escritorio los escritos de Lenin sobre la prensa.
Allí, en esa experiencia magistral del periodismo obrero en Argentina –como decíamos– Walsh publicará las notas que conformarán luego el libro ¿Quién mató a Rosendo? Notas que se diferencian del trabajo emprendido para elaborar Operación Masacre –donde libraba una batalla periodística “como si existiera” la justicia, según sus propias palabras–, fundamentalmente, porque en 1968 escribe en el marco de otra etapa de su formación política, convencido de que sus escritos forman parte de una “impugnación absoluta del sistema”, tal como comentó en la entrevista publicada en el N° 110 de la revista Siete Días (16 al 22 de junio de 1969). Entrevista en la que declara que entiende a su libro como una “contribución más contra ese sistema nefasto de sindicalismo” que cree “debe ser aplastado”.
Queda claro que la experiencia, junto a muchos de los obreros que protagonizaron la resistencia peronista, llevarán a Walsh no solo a modificar su percepción sobre la política argentina, sino además sobre las potencialidades del periodismo, y las posibilidades de intervención colectiva que se abrían para su devenir singular. ¿Por qué fue posible esta experiencia del periódico CGT?, se pregunta. Y la respuesta es de una lucidez que abruma: fue posible no “porque la inventara yo, sino porque los trabajadores argentinos se organizan en la CGT rebelde y ellos me dan a mí la oportunidad de poner mi instrumento a su servicio. Si ese canal no existe, a mí o a vos individualmente nos resulta imposible fabricarlo. De hecho, nuestros canales de comunicación están permanentemente obstruidos por el aparato cultural de la burguesía, que no deja correr ni un hilito”, sostiene en una entrevista que le realiza La Opinión Cultural (11 de junio de 1971) junto a Miguel Briante, bajo el título de “Narrativa argentina y País real”. Allí Walsh sostiene que con el trabajo de “Rosendo” se dio cuenta que esa dinámica comenzaba a ser la “esencia” de su oficio. “Ahí yo recuperaba algunas cosas, hasta del oficio de narrador, que me servían. Pero este es un problema que no lo podes resolver vos solo”, asegura.
Además de estas notas que terminarán componiendo Rosendo, en CGT publica la serie “La secta del gatillo y la picana”, donde denuncia el accionar delictivo y violento de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que relaciona con los métodos de la Revolución Libertadora.
El cierre de esa etapa también es conocida. Debilitada la CGT-A por varios motivos (entre ellos, el “tactitaje” de Perón, que Walsh tanto critica) se sumerge en una militancia política orgánica (en el Peronismo de Base/Fuerzas Armadas Peronistas primero, en Montoneros después), y los rastros de escritura se van perdiendo, o se van tornando “clandestinos”, “impersonales”, como gustaba decirse en la época.
Así y todo, la enseñanza queda, y Walsh puede ser calificado como uno de los grandes maestros del periodismo político argentino. Su etapa en CGT es de las más ricas, porque muestran como una experiencia de organización colectiva potencia el obrar individual de un periodista que, a su vez, con su aporte específico, logra dotar a esa organización de una calidad determinada de comunicación popular, indispensable para librar la batalla cultural necesaria para, junto con los combates específicamente económicos y políticos, derrotar al capital, y edificar una sociedad donde una clase no explote a otra.

Mariano Pacheco
@Pachecoenmarcha